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miércoles, abril 16, 2014

¿Es Podemos un movimiento populista?


El populismo es la adaptación de las políticas propuestas a favor de lo más popular en cierto momento, y la apelación constante al que está "abajo", la "gente de a pié", los "descamizados", frente a un grupo y una cultura de élite que controla el devenir de uno o más países. De por sí, el populismo no siempre es algo negativo, puesto que la política democrática en muchas ocasiones es un juego de popularidad, de lealtades y fuerza bruta popular. Sin embargo son contadas las ocasiones en que el populismo era un movimiento popular emancipador que obliga el cambio en las altas esferas, y son muchos los casos en que se trata simplemente de las altas esferas controlando las fuerzas populares a su antojo en el populismo.

Una de mis principales preocupaciones, y francamente sigue siéndolo, es que el movimiento en el que pertenezco en estos momentos, Podemos, se convierta en una fuerza populista peligrosa, que utiliza las crisis ideológicas, políticas y económicas para el beneficio de un grupúsculo de "líderes" que se aprovechan del mínimo común denominador de la población. En un artículo publicado por The Huffington Post, se detecta la presencia de ciertos rechazos en relación a Pablo Iglesias y su mentor, Juan Carlos Monedero, en distintas instancias. Yo no soy admirador ni de Pablo Iglesias, ni de Juan Carlos Monedero, a los que considero el modelo del "intelectual al servicio del poder" que Chomsky siempre criticó (aunque el poder no sea el de donde viven). Critico abiertamente muchas de sus posturas, tal como expresé en un breve intercambio con mi buen amigo Thomasso en su blog, que expuso algunas nociones propias desde la lectura del libro de Monedero en sus modelos políticos. 

Con todo esto expuesto, debo decir lo evidente: no soy chavista, ni apoyo la revolución "bolivariana" (nombre ridículo, cuanto menos) con sus áuges fascistoides y su incapacidad de solucionar problemas internos sin apelar, incluso de forma infundada, a las intervenciones imperialistas norteamericanas. De paso aprovecho en decir que prefiero dicha "revolución" que las rancias oligarquías venezolanas hoy en búsqueda de derrocar a Maduro e implantar un régimen tiránico reaccionario como tantos que hubiern en latinoamérica y en Venezuela en particular. Pero de haber sido un movimiento realmente populista, a imagen y semejanza del populismo venezolano la pregunta que haría yo es la siguiente: ¿cómo alguien que se formó ideológicamente en el Hashomer Hatzair, un movimiento sionista-socialista, es capaz de participar abiertamente en el movimiento Podemos?

Mi propia experiencia dentro del movimiento demuestra la limitación del argumento del populismo de Podemos, puesto que evidentemente mis posturas ideológicas son del todo minoritarias y muchas veces controversiales ante los dogmas que dominaron la izquierda tradicional española durante décadas. La argumentación de que los "círculos" son producto de los llamados "círculos bolivarianos" apelan sólo a la forma de organización y no al fondo ideológico del movimiento, puesto que los "círculos bolivarianos" tienen apoyo estatal y, además, reciben un apoyo monetario gubernamental para ser operartivos, y no tienen nada que ver con los objetivos de Podemos dentro del entorno español y europeo en general. Podemos tiene su herencia no del bolivarianismo venezolano, ni siquiera del populismo de izquierda latinoamericano, sino francamente desde el movimiento del 15M en el estado español y las consecuencias españolas de este movimiento. Las influencias latinoamericanas son válidas de estudiar, quizá a modo de comparación, pero poco más.

Basta decir que Íñigo Errejón, Juan Carlos Monedero, Pablo Iglesias y otros y otras no son más que personas a las que apoyo con un objetivo común, pero que no son "mis líderes" ni nada parecido.  Tampoco lo son de mucha gente que conozco dentro de Podemos, y nosotros compartimos el apoyo de otra gente que salió líder en la lista electoral. No les apoyo en gran parte de su ideología, ni pretendo hacerlo mientras sigan en su apoyo acrítico a movimientos populistas como el bolivarianismo venezolano. Aun así, la noción de que Podemos es compuesta para la promoción personal de esas personas ignora a las ciudadanas y ciudadanos que participamos, desde nuestras posturas y con iniciativas propias, a favor de un objetivo que, a mi modo de ver, son universales: la justicia social, la auditoría de la deuda, la promoción de políticas sociales a favor del bienestar, la unión entre pueblos en Europa por lo menos, la protección de un planeta en proceso de agotamiento... Eso no es populismo, ni bolivarianismo, ni nada por el estilo. Eso es política, y eso es necesario para tratar. Se trata de la unión de fuerzas, no de la división en cuestiones que, del todo, son irrelevantes para los objetivos del movimiento. Por eso, Podemos no está para la promoción personal de nadie, sino de ideas que tenemos en común para un mundo mejor. Que nadie se equivoque.

Podemos es un espacio para hacer que la ciudadanía salga de su apatía ante estas cuestiones presentadas. A muchos algunas propuestas no les gustará, y es legítimo. A mi no me gustan alguna gente pública del movimiento, y es legítimo. Todos participamos en el movimiento en función de nuestras posibilidades y fuerzas. Por eso Podemos va más allá de líderes o de dogmatismo ideológico - se centra en la unión de fuerzas populares, de su intrínseca diversidad ideológica, en unos objetivos comunes que nos preocupan a todas y a todos, y que encuentran respuestas ideológicas además de prácticas en el movimiento en constante proceso de discusión y debate, incluso en momento de campaña electoral.  No participaría en Podemos si fuera de otra naturaleza.

lunes, abril 14, 2014

Un mensaje de pesaj (pascuas) trascedental

Ya han sido varias las entradas dadas aquí sobre la asociación de vincular la festividad judía de Pesaj, eso es la fiesta de la liberación de los hebreos de la esclavitud en Egipto, con el caso del régimen español y europeo actual. Pero con las transformaciones que experimenté este último año, los cambios enormes me surgieron en mi interior al mirar lo que pasaba a mí alrededor, me gustaría hacer una interpretación personal de lo que significa esta festividad, particularmente de cara a la celebración de esta festividad mañana por la tarde.



Pesaj, también llamada "Pascua judía", tradicionalmente se asoció con la liberación del pueblo de Israel gracias al poder de Dios, siendo el más poderoso de los dioses (en la Biblia nada indica que no habían otros dioses) y ciertamente más poderoso del más poderoso de los humanos, como era Faraón. El acto principal que se celebra es un acto de fe hecho por el pueblo de Israel cuando sacrificaron el cordero para colocar su sangre sobre sus puertas, permitiendo a Dios pasar por encima de las casas del pueblo salvado y matar, así, sólo los primogénitos egipcios en una última y terrible plaga de castigo. Pero incluso existe otro significado tradicional que perduró los siglos, que forma parte de lo que significa ser humano, de la intención original y principal que se expuso en la Biblia durante la terrible odisea que el pueblo de Israel sufrió en Egipto: las ansias de libertad, de dignidad y de justicia social.

En Éxodo 11:3, los hebreos les piden y se llevan las riquezas de Egipto una vez que Faraón les haya dejado ir. Lo que parece ser un saqueo de Egipto, sin embargo encuentra una explicación interpretada aproximadamente en el siglo IV de nuestra era, en un cuento recogido por el Talmud Babilonio, Tratado Sanhedrin, página 91b. Cuenta la historia que los egipcios, indignados de aquel "saqueo", apelaron al entonces Rey Alejandro Magno que los judíos devuelvan ese "dinero saqueado". El sabio rabino Gebiha ben Pesisa, en representación de los judíos, les responde que la misma Biblia dice que los hebreos estaban en Egipto 430 años, y que por lo tanto son los egipcios, no los judíos, son los que deben pagar el dinero pendiente por el trabajo de aquellos esclavos liberados. Acto seguido, los egipcios escaparon y dejaron sus riquezas y tierras detrás para el disfrute de los restituídos judíos.

Esta historia legendaria nos indica algo evidente: todo trabajo merece ser justamente remunerado. Pero también señala una realidad que casi se nos escapa. Los opresores siempre buscarán los trucos para recuperar la injusticia, y siempre exprimirá lo que puedan de los oprimidos. Esa historia, escrita en época tardoantigua, ahora se repite 1600 años después, en la sociedad moderna.

Las desgracias de los esclavizados por la reforma laboral de un faraón tiránico como lo son los gobernantes de hoy no sólo se limitan a reformas laborales varias, o a la lamentable esclavitud producto del endeudamiento impagable (tal como lo eran la mayoría de los casos de campesinos esclavizados en aquella época antígua). También los opresores, en su mezquindad, exigen que les pagen de vuelta lo que ellos interpretan de "saqueo", lo que hoy llamamos impuestos. La élite busca siempre escaquarse de ellos, mientras sigan exprimiendo los recursos humanos como naturales que todos usamos, pero que pagan sólo los de abajo. 



La tradición judía de Pesaj, tan humana que sobrepasa las barreras del tiempo, nos dice que nosotros siempre debemos estar atentos. Los opresores nunca dejarán de buscar la forma de debilitarnos, humillarnos y evitar que nosotros, la mayoría oprimida por el sistema financiero esclavizador, podamos reclamar justicia. Pero en el momento que nos enfrentamos cara a cara con aquellas cobardes oligarquías, resulta que huirán y dejarán sus riquezas detrás, para el disfrute de los oprimidos. Nos señala que la libertad, la dignidad en el trabajo y la justicia social son derechos inalienables, dados desde la creación del mundo, y que su negación es una maldad intolerable que será castigada con la destrucción de todo lo construido por injusticia y explotación.

Pesaj es la festividad de la conquista de la dignidad humana. No es simplemente Dios el que liberó al pueblo de Israel, es el propio pueblo, con sus ansias de libertad, con su enfrentamiento con el poder opresor, lo que permitió su liberación. En cuanto a los opresores egipcios la historia de Pesaj señala algo evidente: todo lo que consiguieron construir en 430 años esclavizando a otro pueblo para su beneficio se arruinó con las 10 plagas. Al final de la historia Egipto se quedó sin nada, empobrecida, destruída. La razón es porque ningún poder tiene derecho de sustentarse sobre la injusticia y la explotación de los demás. Es esa la lección fundamental que nos enseña la tradición judía de Pesaj a toda la humanidad, enalteciendo las esperanzas de los oprimidos, y aterrorizando a aquellos que los oprimen. Puede que no existan castigos divinos, pero el peor castigo que les puede llegar a los explotadores es el momento que, como el pueblo de Israel, decidamos en un acto de raciocinio sacrificar los ídolos del sistema económico y político actual y usemos nuestra voluntad para conseguir la ansiadada libertad que nos están intentando denegar. Pongamos fin a la esclavitud moderna en Europa y en el resto del planeta. Luchemos por la libertad y un mundo mejor, con este mensaje humano en mente.



¡Feliz Pesaj y Jag Sameaj a todos!

jueves, marzo 27, 2014

Primarias Podemos: Por una Europa de los pueblos, no de los oligarcas



Uno de los temas principales del programa de Podemos es la lucha por una economía más justa, un mercado en beneficio de lo público, y no viceversa. El Estado Español, y Europa en general fueron víctimas de un entorno empresarial descontrolado, que manipulaba el sector público a su favor y succionaba, como una aspiradora, ingresos públicos a través de subvenciones y programas varios a cambio de proyectos fantasma que sólo servían para dar medallitas a los políticos gobernantes.

Para lograrlo, planteo la necesidad de presentar legislación que garantice las buenas prácticas empresariales. Ya existe tal legislación en Europa, como por ejemplo las leyes contra el fraude fiscal, pero es importante aplicarlas con firmeza y sin excepciones. La transparencia fiscal sólo se garantiza a través de un funcionamiento adecuado de los mecanismos de control. Una vez que estos mecanismos estén operativos, o al menos de forma paralela, se debe proponer la subida de impuestos sobre las grandes empresas, aquellas que reciben privilegios fiscales que no tienen de lugar en ninguna sociedad justa, menos aún período de crisis económica. Que las grandes fortunas, causantes de la crisis en última instancia, tengan la principal carga sobre ella. Que aquellos que beneficiaron por un sistema económico que nos llevó a la ruina, paguen con ello para construir una economía más justa y equitativa. Finalmente, y como punto fundamental del programa, se debe impulsar que las multinacionales rindan cuentas a las autoridades pertinentes sobre sus actividades a nivel mundial. Dicho de otro modo, se debe forzar a las empresas a rendir cuentas de los abusos a los derechos humanos cometidos en su nombre y en su beneficio. Se debe considerar que la esclavitud y la explotación del trabajo son violaciones de los derechos humanos, y fueron penados como tal en los Juicios de Nüremberg de 1946 contra la cúpula superviviente Nazi, como parte de los innumerables abusos cometidos por ese régimen antes y durante la Segunda Guerra Mundial. 

Hay quienes dicen que esto nos llevará a la ruina. Que un país "debe ser más competitivo". Pues bien, dos cosas se deben decir sobre esto. Primero, la competitividad está sobrevalorada. La revolución industrial nos demostró que la riqueza se genera con cooperación entre individuos y sectores económicos, cosa que se afirma en el propio funcionamiento de las grandes corporaciones. Por lo tanto es falso que falta competitividad, lo que falta es, realmente, una economía basada en una cooperación justa entre los agentes económicos, y no unas entidades jerárquicas que sólo benefician a gente que lucra sobre la explotación de los demás. Donde la producción y los servicios no pueden estar supeditados a una fraudulenta demanda generada por sponsors publicitarios; sino a las necesidades reales de los pueblos, y desde abajo.


En segundo lugar, y esto es lo más importante, se debe impulsar un nuevo discurso económico en el que se indique, sin lugar a dudas, que las grandes empresas privadas, sobre todo las multinacionales, son parasitarias y perjudiciales a la prosperidad económica de los países. Dicen que generan trabajo, pero en realidad generan trabajo explotado. Dicen que son competitivas, pero sólo lo son cuando sacan su capital y sus recursos a países donde los trabajadores son explotados. Estas prácticas están arruinando a las pequeñas y medianas empresas, al igual que a la clase trabajadora que ve cómo su menor poder adquisitivo les hace depender de las mismas grandes empresas en las que grandes porcentajes de la población trabaja. Si desaparecen las grandes fortunas que apenas pagan impuestos, no perderemos mucho. Si se van las grandes empresas, esto permitirá a las PYMES y autónomos suplir la demanda económica en el mercado que generaría más riqueza. En conclusión, no tenemos nada que perder si demandamos a los agentes del mercado justicia, y tenemos todas las de ganar.

Finalmente es importante destacar la defensa de los Estados más perjudicados por las políticas neoliberales del país. Nos han dicho que la eliminación de la salud y educación pública son necesidad para estados como España, Portugal, Italia, Grecia o Irlanda. Nos han dicho que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades. Pues bien, en primer lugar en Europa se tiene que irrumpir con la voz ciudadana; que la crisis no la causamos nosotros, sino la propia irresponsabilidad de Europa como entidad. No somos anti-europeos, sino que creemos en otra Europa, una Europa social, comunitaria de veras, que promueva la solidaridad entre naciones y no la explotación de éstas. Que creemos que la movilidad de personas, la apertura a la inmigración y la aceptación de la diversidad prima por encima del libre flujo de capitales. Creemos que los trabajadores y trabajadoras se solidaricen entre sí, que luchen unidos por sus derechos en esta Europa, y no se dividan por las migajas que los gobernantes europeos proponen. Creemos que Podemos, una vez que irrumpa en Europa como la voz de una ciudadanía en pie para luchar por sus derechos, proponga en el parlamento europeo la creación de medidas para que las fuerzas sociales unan sus fuerzas, para fortalecer inversiones públicas sobre infraestructuras inter-europeas, y sobre todo promover una comunicación cultural basada en la diversidad de naciones y pueblos.

    
Dicho esto, quiero destacar la necesidad de acabar, de una vez por todas, el discurso xenófobo que está encontrando demasiada tolerancia por parte de las instituciones europeas. El auge fascista del Fidesz en Hungría, de Amanecer Dorado en Grecia, de los xenófobos daneses, holandeses y del Frente Nacional en Francia nos demuestra la existencia de elementos que se aprovechan de la crisis y del descontento social para sus turbios e inhumanos intereses. Europa los tolera siempre y cuando hagan "medidas de austeridad". Su tibieza hacen que los pueblos de Europa paguen un precio demasiado alto, producto del olvido histórico de lo que significó el fascismo. Olvido que causó muchísima miseria, ignorancia y apatía política, como sabemos de primera mano en España. Como judío, como homosexual, como inmigrante y como ciudadano, me uní a Podemos para luchar, para que JUNTOS la voluntad ciudadana se exprese y haga una nueva Europa de democracia, justicia y paz. 

¡PODEMOS!


miércoles, enero 22, 2014

Mi problema con Podemos

Seamos claros, se ha escrito mucho estos pocos días desde que el tertuliano de televisión y politólogo de la Universidad Complutense de Madrid (por ese órden) publicara su intención de correr en las próximas elecciones europeas con una lista fundada por él y compañeros, llamado "Podemos".

Dejando de lado que me recuerda enormemente el eslógan de la selección española de fútbol del Mundial de 2006, les diré que mis opiniones sobre el tema están teniendo un revuelo de un lado a otro, dependiendo de cómo están avanzando los acontecimientos. Dada la volatilidad de un tema que causa tanto revuelo en la izquierda profunda española, decidí hacer desde ayer un análisis de su programa electoral e indicar las razones de mi ambivalente malestar.

Como indicó el blog Encendiendo la Chispa, en una reflección bastante buena sobre lo que significa tal candidatura, no es necesario decir que "divide la izquierda", considerando tal división un "robo de votos" de Izquierda Unida. Tampoco se puede considerar que el proyecto tiene un control unipersonal de Pablo Iglesias. En fín, las críticas convencionales, que son las más viscerales y en las que yo también participé, no valen en estos momentos de la partida. Hay que entrar en el fondo de la cuestión, ya que como veremos Podemos representa lo peor de la izquierda, no lo mejor.

Empecemos punto por punto del manifiesto. Saltando la introducción de aquel documento (que reproduce principios básicos que no son limitados a los del movimiento Podemos), se presentan una serie de medidas generales que me gustaría analizar.


  1. Una candidatura por la recuperación de la soberanía popular: es la ciudadanía la que tiene que decidir, no la minoría egoísta que nos ha traído hasta aquí. Primero van las necesidades de la gente. La austeridad y los recortes ahogan la economía y nuestras vidas. Hay que derogar el artículo 135 de la Constitución española y una moratoria para llevar a cabo una auditoría ciudadana de la deuda qué determine qué partes de la misma no son legítimas; las deudas ilegítimas no se pagan. Es necesario una política alternativa que establezca un impuesto sobre las transacciones financieras y el control sobre el movimiento de capitales, así como la nacionalización de la banca privada. Las administraciones que en nuestro país han asumido las recetas de la austeridad son la prueba de la inutilidad de las mismas para resolver los problemas de la gente. Queremos una candidatura que se opone por tanto a los recortes que en nombre de la austeridad se aplican por parte del Gobierno del PP en el Estado pero también por parte del PSOE y otros partidos en diferentes Comunidades Autónomas. Queremos otra Europa, justa, la de los derechos y la democracia, no la de la rapiña y el desprecio a los pueblos.
Creo que nadie niega el concepto de soberanía popular. Ni la derecha más radical. Sí creo que es natural que haya una necesidad de derogar aquel maldito artículo 135 de la Constitución española, además de replantear el pago de la deuda. El problema viene de que aquella medida viene con una penalización. A corto plazo los sacrificios que caerán sobre la población española, los trabajadores y demás gente humilde, será enorme. Es un precio que un líder fuerte, capaz de desestimar las clemencias de un pueblo desesperado, debe ser capaz de poner en efecto a la fuerza si es necesario. Eso es, un líder que quiera tomar esas medidas, a corto plazo tendrá que desoír la soberanía popular representada en democracia.

El mayor problema del programa del Partido Popular en las elecciones de 2011, en las que ganó mayoría absoluta, es que presentaba medidas irreales que eran imposibles de aplicar. ¿No llegó la hora de presentar, en un grupo alternativo, un programa honesto que incluya las sombras y sacrificios que suponen las medidas que van a tomar? Para un optimismo desenfrenado ya tenemos al PP y, en menor medida, al PSOE (que ya no están en el gobierno). Esto es una demostración de lo poco "alternativo" es en realidad el movimiento Podemos.

2. Una candidatura que, frente a unos gobiernos al servicio de la minoría del 1% reivindique una « democracia real » basada en lasoberanía de los pueblos y en su derecho a decidir su futuro libre y solidariamente. La democracia no nos da miedo a las y los demócratas; estamos encantados y encantadas de que escoceses y catalanes puedan hablar y decir qué futuro desean. Por tanto, que apoya la celebración de la consulta convocada en Catalunya para el 9 de noviembre.

Y la izquierda cae en la trampa otra vez. La trampa del nacionalismo regional, que como se demostró ultimamente tiene más en común con el neofascismo de la Liga Norte italiana que con la izquierda "alternativa" presentada aquí. No sé a quién apela esto, pero yo sí sé que no tiene sentido. Es tal el absurdo de esta parte por parte de un proyecto político contrario a un régimen anquilosado en una institucionalización de privilegios opresivos, como indica en la introducción del manifiesto, como decir que está a favor de la polícita de "Marca España" a pesar de ser un humo para recortes y miseria.

¿Qué diferencia entre la pantalla usada por Rajoy y sus aliados para evitar preguntas sobre recortes y corrupción, y la pantalla de referéndums usada por Más y sus aliados para evitar preguntas sobre recortes y corrupción? Que alguien me lo explique.

3. Una candidatura que defienda los salarios y pensiones dignas, una fiscalidad progresiva para que paguen más los que más tienen, que persiga el fraude fiscal, que rechace los despidos en empresas con beneficios, y que apueste por el reparto de todos los trabajos, incluido el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Es fundamental defender condiciones de trabajo dignas para una juventud condenada a la precariedad eterna o al exilio.

Esto es correcto. Aun así, me habría gustado saber qué porcentaje correspondería a quién, además de saber cómo prevenir que haya fuga de capitales que dejaría el país en ruína. Supongo que poner lo que "hay que hacer" sin el "cómo hacerlo" es muy fácil.

4. Una candidatura por el derecho a la vivienda digna. Hay que impulsar un parque de vivienda pública, así como un modelo de alquiler social seguro y digno. Se puede y se debe terminar con el drama humano de los desahucios, paralizándolos todos y aprobando la dación en pago retroactiva, como exige la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

Estoy de acuerdo. Pero no resuelve realmente muchos problemas. Primero, una propiedad en alquiler no siempre debe ser pública en un primer momento. De hecho, en otros países avanzados el alquiler tiene muchísimo mayor impulso que en España, donde exigen avales abusivos y sin sentido para propiedades de ínfimo valor. ¿La razón? No existe cultura de alquiler de viviendas, y se impulsó demasiado las compras. Familias de reducidos recursos no siempre podrán comprarse una casa, y esa es una realidad. Un alquiler barato y accesible sería una salvación de muchas familias en situaciones límite.

En cuanto a la dación en pago, no tengo objeción, siempre y cuando se traten de casas de uso primario (eso es, casas donde la gente vive, y no de veraneo o algunos de lujo desenfrenado). Pero eso una opinión personal. Eso sí, me imagino que si se paralizan los desahucios, ¿acaso incluye casas de lujo, casas de veraneo, casas de gente de ingresos desenfrenados que abusarían del sistema? Lo digo porque si no hay desahucios de ninguna clase, la posibilidad de abusos en especulación sería irresistible para ciertas personas. La historia nos lo enseñó en muchas ocasiones, con una institución que se hizo fuerte precisamente con ese poder económico: la Iglesia Católica.

5. Una candidatura que rechace todas las privatizaciones de servicios públicos y bienes comunes: la educación, la sanidad, la justicia, el transporte, la información, la vivienda o la cultura, que defienda la reversión de las mismas y apueste por su gestión democrática. Son derechos y deben estar bajo control público. Una candidatura que defienda una democracia radical donde los referéndums vinculantes y las ILP formen parte destacada de un nuevo ordenamiento jurídico tras un proceso constituyente.

Detrás de muchas palabras bonitas se esconde el potencial de tiranía. He aquí el ejemplo. Dice que la "cultura debe estar bajo control público", al igual que los demás servicios nombrados aquí y del que no tengo objeción. ¿En serio la cultura debe estar bajo control público? Esto incita a un insoportable conformismo, una falta de imaginación que es tan típica en España que asfixia. La cultura libre es inexorablemente individualista, es parte de lo que significa la vanguardia en la que España brilló tan fuerte durante el siglo XX. ¿Os imagináis si Dalí fuera controlado por el sector público? ¿Qué vanguardia artística, qué innovación literaria surgiría así? Sólo tendríamos tópicos repetitivos y socialmente aceptables, nada que nos incomodara en el fondo del alma como tantas obras de arte son capaces de hacer.

La incomodidad, el inconformismo, es el producto del mejor arte. No quiero vivir en una sociedad donde sólo tenemos pinturas de Realismo Socialista o el equivalente moderno español: arte públicamente sancionado por la campaña "Marca España" del gobierno de Rajoy.

Dejando esto de lado, por cierto, que de toda esta lista de "servicios públicos" no aparece el deporte. No habla de los abusos del deporte en manos de empresas privadas. No habla de fomentar el deporte de base tanto como la cultura de base. Pues bién, francamente yo quiero ver la Liga de fútbol aniquilada, desecha. Quiero ver el Real Madrid y el Barça y demás equipos parásitos desaparecer, y ver a sus millonarios directivos desesperar. Pero supongo que ese gusto no podrá ser mientras viva.

Pero vayamos a lo más importante: la "democracia radical" mencionada aquí. En el fondo, se basa en la noción de que las autoridades políticas sean suscritas a las ILP (Iniciativas Legislativas Populares). Dicho de otro modo: referéndums. Con todo el respeto a eso, no me gusta esa idea para nada. Primero porque el pueblo no siempre sabe de las medidas que se deben tomar, y en muchas ocasiones (para no decir casi siempre) toman las opciones erróneas tras interminables campañas de manipulación mediática. También esas medidas siempre fueron abusados por autoridades ansiosas de escapar los procedimientos formales que controlan al ejecutivo. Así legisló y gobernó Napoleón III. Así ocurrieron varios retrasos en avances políticos importantes como en California, donde las ILP son muy comunes y además vinculantes.

Pero lo peor es que habla de un modelo de democracia en que el que tiene mayor capacidad de participación directa tiene mayor poder sobre los demás ciudadanos. Crearía una nueva élite de ciudadanos de primera, que se pueden permitir el tiempo de participación constante en procesos "revolucionarios" o "democráticos". Esa es la clave del fracaso del 15M, puesto que terminó siendo un grupo oscuro y sin transparencia alguna, donde órdenes del día se tomaban por decisión de gente que un grupo reducido que nadie conocía. La democracia representativa, en cambio, permite mayor conocimiento de la gente a la que supuestamente representaría. Fue una tiranía de unos pocos que, irónicamente, no me representaban. O en el mejor de los casos representaban a gente de Madrid, capaces de acceder a sus asambleas más influyentes que las de otros centros menores de España. Eso no quiero repetir.

He aquí el mayor problema de los "nuevos movimientos" de "democracia horizontal" o "radical" que defiende esta candidatura. No debo estar perjudicado porque no pueda participar todos los días en una acción cívica. Mi tiempo, como de la mayoría de la gente, es limitado. Por eso delegamos nuestra autoridad a más gente, para que nos represente. Es precisamente aquella representatividad, el conocimiento de quién es quién, lo que da mayor transparencia que la supuesta "democracia radical".

6. Una candidatura que combata la violencia machista y defienda el derecho de las mujeres sobre su propio cuerpo y, por lo tanto, el derecho a decidir si quieren interrumpir o no su embarazo. Y que defienda asimismo la libertad de orientación e identidad sexual contra toda forma de discriminación y homofobia. Una candidatura por el inquebrantable derecho a ser y amar como se quiera.

Aquí me perdieron completamente. Esperaba que, de una vez por todas, no usaran el término erróneo de "violencia machista", que es discriminatorio y perverzo. El concepto de "violencia machista" da un apellido a algo que es malvado de por sí, que es la violencia de género. Cuando usan "violencia machista" hacen suponer que sólo son hombres los que la cometen. Pero estudios recientes en Reino Unido, por ejemplo, señalan que en torno al 40% de los casos de violencia de género las cometen mujeres contra hombres. Los casos en Irlanda del Norte, tras una campaña de conocimiento del tema, se han disparado en denuncias unos 40%, indicando que el problema es muy grave por la discriminación que en efecto sufren hombres. ¿Qué? ¿Es "violencia feminista" ahora?

Sé que es algo menor en este punto. Pero es algo de suma importancia, ya que señala una oportunidad perdida a favor de la repetición de un slógan común en todos los partidos medianamente de izquierda.

7. Una candidatura que apueste por un cambio de modelo productivo que esté al servicio de las personas a través de una reconversión ecológica de la economía, por la nacionalización y socialización de las empresas energéticas y por la soberanía alimentaria.

Me gustaría que fuera más elaborado. ¿Acaso una economía no ecológica no está al servicio de las personas? De nuevo les veo repetir eslóganes y poco contenido. Es como si eligieran palabras clave al azar y les unieran con lo primero que se les ocurriera a la cabeza.

8. Una candidatura que defienda los derechos de ciudadanía para todos y todas y exija la derogación de las leyes de extranjería. Una candidatura para un país donde todas y todos seamos ciudadanos y nadie sea invisible, presa de la sobreexplotación, la persecución o la marginalidad por la xenofobia institucional.

Esto lo apoyaría si me dijera con qué lo cambiaría. Aun así me gusta lo que propone aquí, como víctima personal de aquellas terribles leyes. Eso sí, es necesario entender que un control básico de quién entra al país es obligatorio, no sólo porque es necesario controlar casos de enfermedades que pueden entrar al país en una población con relativamente pocas, sino también y sobre todo por el hecho que se debe evitar, bajo cualquier medida, la creación de ghettos basados en divisiones religiosas. El caso más llamativo, pero no el único, es la entrada y ghettoización de musulmanes, una cosa que se debe romper con toda la fuerza del Estado, visto el fracaso de leyes de extranjería excluyentes (cosa que es muy llamativo en países nórdicos, por ejemplo). Eso sólo se logra con medidas activas y nuevas leyes de extranjería, pero que no se limiten a ver a los inmigrantes como meros trabajadores para ser explotados, como hubo hasta ahora. Por eso doy mi apoyo a esperas de ver las soluciones.

9. Una candidatura que rechace las intervenciones militares, que defienda la salida de la OTAN y sea firme defensora de las relaciones solidarias entre los pueblos.

Más eslóganes. Creo que la OTAN es irrelevante ya que se acabó la guerra fría. En todo caso es necesario entender que el mundo es un lugar problemático. Las "relaciones solidarias entre los pueblos" no pueden venir a toda costa, y en muchos casos se debe negociar con la fuerza de un ejército detrás. Las generalizaciones son muy fáciles de hacer. Me habría gustado que ese no fuera el caso, pero lo es.

10. Una candidatura que sea el resultado de un proceso participativo abierto a la ciudadanía, en la elaboración de su programa y en la composición de la lista paritaria, basada en los criterios de presencia de activistas sociales, políticos y culturales, con rotatividad de cargos e ingresos equivalentes al salario medio. Una candidatura con compromiso de transparencia y rendimiento de cuentas, cuyos recursos financieros sean independientes de la banca privada y de los “lobbies”.

Y en vez de eso nos condenais a la tiranía de los "activistas" del que no tenemos idea quiénes son. Además, si ese es el caso con los "lobbies", me imagino entonces que se procederá a la destrucción de sindicatos, que es básicamente un "lobby obrero" en la práctica. Un "lobby" que yo apoyo plenamente en principio.

Yo no busco un partido con "listas abiertas" y programas "elaborados entre muchos ciudadanos" de base. Un buen político es aquel que le dice al pueblo lo que quiere, y no el que se deja llevar por las modas de dicho pueblo. Cuando el líder no sabe lo que el pueblo quiere, el lider se debe cambiar. Ese es el caso de Mariano Rajoy, por ejemplo. Traducido a partidos políticos, lo que busco son partidos con principios sólidos y gente que esté dispuesta a jugársela por esos principios. No necesito "gestores de ideas", porque eso no sirvió de nada ya en varios gobiernos del PSOE.

Un manifiesto no es una acumulación de eslóganes, es una explicación de los principios de un partido o movimiento. Es muy fácil tirar mensajes que a todos nos gusta oir en televisión. Ese es el trabajo de Pablo Iglesias cuando es tertuliano ahí. Pero ese "esloganismo" es lo que está matando a la izquierda, que tiene miedo de sus propios principios y sus propios procedimientos. Busca un "renacimiento" en movimientos fracasados y tendientes a tiranías despóticas, como lo es de la "democracia directa" o "radical" tipo 15M. Es algo que lleva más peligro cuando encontramos que la "cultura" debe ser gestionada "públicamente" a favor de los "intereses sociales" sin descripción, como si el arte debiera tener un fin "social" y no crítico.

No niego que la intención es buena. Pero este es el mayor problema de la izquierda actual. Señalan la necesidad de "preguntar al obrero" cosas que no tendría posiblemente respuestas. No todos somos capaces de encontrar las respuestas a todas las preguntas complejas de gobernar un país. Y francamente, no busco a alguien "del montón" para tal efecto, sino a aquellos preparados a llevar el proyecto de la izquierda a cabo. Un partido sin disciplina, sin principios firmes y bien elaborados por las mentes pensantes de aquel partido, es un partido que no vale para nada. Después de todo, no hay que olvidar: el pueblo español votó las últimas elecciones al PP con mayoría absoluta. Las anteriores al PSOE, y antes al PP. Abandonaron muchas veces las luchas obreras por culpa de manipulaciones políticas. ¿Confiarían entonces sus proyectos para construir un futuro a una masa tan volátil que ni conoces en realidad? ¿O a aquellos que manipulan de forma tan magistral sus opiniones? Yo desde luego que no. Para evitar el desvío de los objetivos de justicia social y democracia económica y política por parte de un régimen demagógico, existen los principios ideológicos de los partidos.

Aun así, les daré una oportunidad de mostrar lo que valen. Por ahora no tengo buena opinión, pero eso podría cambiar. Hasta entonces, ¿Podemos? No gracias.

miércoles, mayo 22, 2013

Germany and Spain - a comparison.

For years now the German government dictated, like the imperialist power they always were, the economic and government policies to be adopted in the peripheral countries of Europe, specifically those who are suffering most from the economic crisis. They do not do it in any way to improve the situation of these countries, as for them people like those who live in Spain are corrupt, lazy and naturally inferior to their sacrificed people.

Being honest, we must dismiss the myths that have been plaguing the minds of ordinary Germans for quite some time. First, the Mediterranean isn't the backwater of Europe, nor is it a region ripe for the economic "guidance" of Daddy Germany. The vanguard of Europe never lied in Berlin nor in Frankfurt, but in the Southern edges of Europe. We must elaborate on the history of either Germany and Spain, a comparison seldom done due to the lack of real connection both countries had between the ages... or so it seems.

Contrary to popular belief, Spain, and not any other country, suffered more than any other in the history of the 20th Century. This catastrophic history was horrible for all of Europe, which included the rise and fall of tyrannical and nightmarish dictatorships, genocides and all possible cruelties imaginable to man kind (most committed by Germany). But it was Spain that suffered the brunt of it, at least in Europe. Following the Spanish Civil War, which obviously had a very sad ending to it, here Spaniards had to suffer 40 years of Fascist ultraconservative dictatorship led by General Francisco Franco - a dictatorship that never really ended, as much as "transformed" or "transitioned" to a democratic version of itself. In the 1940's one would find a country ravaged by fear, war, and a hunger that was even more catastrophic than the Spanish Civil War itself. After the fall of the bloody dictatorship, the transition to democracy was put in place by the elites who benefited from the previous regime, including the Spanish Crown and the Catholic Church, who in turn would set the tone for the establishment of a Spanish identity devoid of political, intellectual and real discussion of the subjects that affected them most. 

The Transition to Democracy (ToD) was soon idolized by a generation who believed it to be a solution of a Century of conflict. But it was far from it, for soon enough democracy was curtailed by the fear of its own people, of the notion that without the ToD in Spain there would be a second civil war of even worse catastrophic results, and that therefore one has no right to question its very foundations, even if they are questionable in themselves. In this context Spain entered the European Union - a weakened country of immense potential, yet not only lagging behind but also inheriting the vices of its previous regime: nepotism, corruption, abuse of police and military force, and an overall self-imposed limitation of its own intellectual capabilities to solve its own problems.

But regardless, Spain somehow entered into the 21st Century in the vanguard of Europe on social issues like Gay Marriage, Gender Equality, and many other subjects that will never go away. The vanguard has become so vibrant that finally, and unexpectedly by the political elites of this country, on the 15th of May 2011 a popular and peaceful revolt exploded, and soon enough political discussion filled the streets, including the rise of political and social platforms that are gaining strength by the day in the face of the increased imposition from the German State that commands the enslaved European Union.

What is the comparison between Spain and Germany? Simple: The German people never really solved their own problems, not by their own effort. In fact, never in the history of Germany were they able to be responsible with their own power. Those, like Bismarck, who tried to establish a reasonable use of State resources were expelled from their political life and soon enough irresponsible mad dogs took over their governments, starting with Kaiser Wilhelm II, moving through Hitler and ending with Chancellor Angela Merkel.

World War II didn't end with the Germans deposing Hitler, unlike the Italians did to Mussolini, the Greeks did to their military junta, and the Portuguese did to Salazar. The Germans were loyal till the very end. It took quite the unhealthy dose of Soviet brutality and their Western Allies to finish off the mad dogs they put in power. And indeed, the Nazis, for example, never hid the fact that their "totalitarian regime" was democratically put there by an irresponsible, infantile and corrupt people, who preferred to blame others (the Jews) for all the problems they themselves created.

Once foreign powers were forced to put the Nazis out of power, against the will of the Germans, the Germans had no economic power to recover. So the United States soon enough put into place the Marshal Plan, which was in essence a flow of money into West Germany, while the East responded by a parallel Soviet economic intervention from their part. Germans were given the gift of rebuilding their country, again by foreigners and not by their own effort - and in fact, Turkish, Italian and Spanish immigrants actually built it for them. As for their political systems? They imitated the superpowers that supported them, in the West and the East respectively.

It will take Soviet indifference and Polish civil revolts to allow the Berlin Wall to collapse - again, not by the effort of the German people. Again, they were given a gift by the world's superpowers to become one country again. And yet what did they do with it? They supported a government that ravaged the East economically, and established a discriminatory and ageist system of selections to the workforce, excluding basically all those who are from the East and above 35. But the German economy became the strongest in Europe, and soon enough they started to dictate what goes in the European Union.

And therefore, it is fascinating that suddenly this irresponsible people, with such irresponsible corrupt and self-interested governments, would claim the right to dictate to the Spanish people, the greatest European victim of the 20th Century after the Jewish people, what to do based on Spanish irresponsibility. And the worse of it is that all this hard-line establish by the current German government of Angela Merkel is a cynical ploy to cheapen the workforce of Southern Europe so that German factories could enslave us here at the expense of the German working class' rights and employability. But then, what can we expect of a country that chooses the harbingers of their own misery?