viernes, febrero 07, 2014

¿Es la derecha española antisemita en la intimidad?

Con la polémica del presidente de la Comunidad de Extremadura, José Antonio Monago, en cuyo discurso denunciando la política de presupuestos autonómicos llamó, lo que consideró una injusticia, un "mercado de judíos", se añade ahora la insensible expresión del presidente de las Joventudes Populares de Tarragona, Javier Hurtado, dedicada a los que protestan la última ley restrictiva del aborto del gobierno español:

"A la ducha..." y "Eres muy fea, igual hubieran abortado por malformación a ti".

En primer lugar se debe indicar que es una falta de respeto a aquellas personas que se enfrentan ante el terrible dilema de elegir si abortar o no a un feto con malformaciones graves, o que tienen que cuidar a aquellos que sufren una verdadera malformación. En segundo lugar hay algo mucho más preocupante, que aparece en los medios principales de España como un fenómeno marginal, es en realidad un aspecto que ocurre en el seno del futuro del Partido Popular: antisemitismo.

El caso de Monago se puede entender como una expresión popular, no menos execrable, de un enotrno antisemita español que pervivió durante siglos desde la expulsión de los judíos en 1492. Pero aquel antisemitismo popular es independiente de la ideología de un partido político, o el postureo más o menos sincero de los políticos que critican, o no, al Estado de Israel u otros aspectos candentes del mundo judío. Aquel antisemitismo "popular" es un fósil obsoleto que está desapareciendo a medida que el mundo se globaliza y la diversidad social española se asienta.

El antisemitismo del Sr. Hurtado, sin embargo, se coloca en el seno ideológico del Partido Popular. La expresión de "a la ducha" puede verse contextualizada, y vinculada al insulto hacía los manifestantes sobre su suciedad. Sin embargo su insensibilidad a las conotaciones históricas, en un partido que tan abiertamente denuncia a manifestantes contrarios a sus políticas de "nazis", como ocurrió con la Plataforma Afectados por las Hipotecas (PAH), por hacer "escraches" a los políticos. Esa insensibilidad encaja bien con las fotos difundidas este último año por parte de miembros de las Juventudes del PP con posando con el brazo en alto y acompañados por símbolos fascistas del régimen de Francisco Franco.

¿Qué significa esa proximidad al franquismo por aquellos sectores ámplios del Partido Popular, particularmente de su juventud? Para eso es necesario volver a 1936, cuando estalla la Guerra Civil. Por aquel entonces, sectores conservadores de la derecha española nunca abandonaron el antisemitismo popular arraigado en la sociedad española, particularmente por influencia de la iglesia. Pero el tono antisemita de la derecha tuvo un giro algo oscuro. A medida que el bando rebelde se alineaba con las fuerzas del eje, vieron en los judíos un enemigo contra la integridad de España. Eso tuvo un fundamento en la realidad que veían: aproximadamente el 70% de los equipos médicos de las brigadas internacionales eran judíos. Los judíos de Polonia, Alemania, Italia, Francia, Gran Bretaña, América y Palestina formaron gran parte de los brigadistas que lucharon contra el fascismo español y a favor de la libertad en España. Incluso se formó la Companía Naftali Botwin, dentro del batallón de Palafox, con su periódico en Yiddish que dirá unas palabras que dan escalofríos, considerando el terrible destino del judaísmo europeo:

"Con y para la democracia española, ya que de aquella depende el destino de nuestras vidas y nuestra libertad".

Periódico en Yiddish de Compañía Naftali Botwin

El régimen de Franco es conocido por sus abiertas expresiones de antisemitismos, en que la "anti-España" la formaba el "contubernio judeo-masón", con claras alusiones al antiguo eslógan fascista y antisemita del "bolchevismo judío". Así dijo en 1943, en una carta al Pápa Pio XII tras la batalla de Estalingrado: 

"Se mueven, entre bastidores, la masonería internacional y el judaísmo imponiendo a sus afiliados la ejecución de un programa de odio contra nuestra civilización católica, en el que Europa constituye el baluarte principal por considerársele el baluarte de nuestra fé".

El régimen de Franco colaboró abiertamente con la Alemania Nazi en promover sus políticas ideológicas, ya sea en políticas investigadoras sobre la "historia aria" de España, como en la "ambígua" política española hacía los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Así fue que el Comisario General de Excavaciones Arqueológicas en el franquismo temprano, José Martínez de Santa Olalla, recibió con exaltación al jefe de las SS, Heinrich Himmler, en su búsqueda del pasado "ariano" español, particularmente el visigodo, en el marco de la Ahnennerbe dirigido por el propio Himmler. A tal efecto los Nazis levantaron en 1943 la sede madrileña del Instituto Arqueológico Alemán, dirigido por Helmut Schlunk que, hasta el final de sus días.

(Como paréntesis, cabe señalar que no existe evidencia clara sobre la asociación de H. Schlunk al partido o ideología Nazi, aunque evidentemente hubo un vínculo cuanto menos burocrático).

Himmler en España, acompañado por el arqueólogo español Santa-Olalla


Así fue que el régimen de Franco, hacía 1941, ordenó el conteo de los judíos en España, ordenado por Ramón Serrano Súñer, el "cuñadísimo" del dictador. Aquello explicaría, en parte, cómo llegó el número de judíos a los papeles recuperados de la ínfame conferencia de Wanssee, donde se decidió en enero de 1942 la política de la "solución final" del "problema judío". El régimen de Franco además actuó con una criminal ambigüedad de cara a la destrucción de los judíos de Saloniki, los de Hungría y Francia, poniendo más pegas que ayudas a los diplomáticos españoles que buscaban salvar los judíos del terrible destino que les aguardaba en las cámaras de gas. Como "guinda en el pastel" de esa terrible política, a los judíos no se les permitió permanecer en España, teniendo que pasar a la Portugal de Salazar en su gran mayoría.

El antisemitismo franquista no terminó ahí. En 1948, a pesar de las sugerencias para reconocer el Estado de Israel por parte de expertos diplomáticos españoles, Franco rehusó tal reconocimiento poniéndose de lado de dictadores árabes que, incluso, estaban alineados con la Unión Soviética, como lo eran los regímenes nasseristas y baathistas. Recién en 1968, por presión de una realidad sobre el terreno, se revocó por fín el decreto de Marzo de 1492 por el que se expulsó a los judíos de España. Para entonces Franco delegó gran parte de sus poderes a sus ministros, entre ellos Carrero Blanco y Manuel Fraga.

Una vez en democracia, la derecha española tuvo que reconvertirse. Camisas azules (falangistas) convencidos se convirtieron en demócratas, mientras que los más extremistas se quedaron al márgen del poder y la legalidad constitucional. Fraga creó el partido Alianza Popular que será el núcleo post-franquista que fagocitará a la centrista UCD, formando el Partido Popular, el partido de derecha dominante de la política española. Cabe señalar que los gobiernos de la UCD no establecieron relaciones diplomáticas con Israel hasta 1982, uno de los últimos en hacerlo en Europa.

Considerando la historia de la derecha española, y la animadversión de aquella a los judíos incluso hasta el devenir de la democracia, la pregunta que nos queda es la siguiente: ¿es la derecha española, en el fondo, antisemita?

No puedo responderlo claramente. Pero sí diré una cosa: cuando María Dolores de Cospedal considera que los políticos del PP son víctimas de "nazismo" por parte de los que luchan para detener deshaucios abusivos de bancos especuladores, haciéndolo desde una posición de poder e influencia que los judíos europeos no podían ni soñar en los años 30 y 40 del siglo pasado, demostrando así una  nula sensibilidad a aquellos que fueron víctimas, e incluso los que lucharon contra la barbarie Nazi, cabe entonces notar que existe un antisemitismo de fondo. Es así porque ven a los nazis como gente que reaccionó irracionalmente a "injusticias" percibidas de los "exitosos judíos", y no ven al nazismo como una injusticia en sí. No pueden hacerlo, porque eso significa que el anti-comunismo que representaban formaba parte de aquella locura. Eso explica que en la intimidad los jóvenes populares les importa un bledo lo que significa el franquismo para los judíos, poniendo máscaras de "amigos de los judíos" hacía el público. Por eso la existencia de la expresión del Sr. Hurtado.

Segundo a la izquierda, edil del PP en Xátiva. Fuente.

En resúmen, la cercanía del PP al franquismo es antisemitismo, lo miren como lo miren. Siendo franquistas en la intimidad los hace antisemitas en la intimidad. Eso, queridos lectores, es la verdadera "herencia recibida del pasado" que Rajoy y el PP tanto le gusta señalar.

miércoles, enero 22, 2014

Mi problema con Podemos

Seamos claros, se ha escrito mucho estos pocos días desde que el tertuliano de televisión y politólogo de la Universidad Complutense de Madrid (por ese órden) publicara su intención de correr en las próximas elecciones europeas con una lista fundada por él y compañeros, llamado "Podemos".

Dejando de lado que me recuerda enormemente el eslógan de la selección española de fútbol del Mundial de 2006, les diré que mis opiniones sobre el tema están teniendo un revuelo de un lado a otro, dependiendo de cómo están avanzando los acontecimientos. Dada la volatilidad de un tema que causa tanto revuelo en la izquierda profunda española, decidí hacer desde ayer un análisis de su programa electoral e indicar las razones de mi ambivalente malestar.

Como indicó el blog Encendiendo la Chispa, en una reflección bastante buena sobre lo que significa tal candidatura, no es necesario decir que "divide la izquierda", considerando tal división un "robo de votos" de Izquierda Unida. Tampoco se puede considerar que el proyecto tiene un control unipersonal de Pablo Iglesias. En fín, las críticas convencionales, que son las más viscerales y en las que yo también participé, no valen en estos momentos de la partida. Hay que entrar en el fondo de la cuestión, ya que como veremos Podemos representa lo peor de la izquierda, no lo mejor.

Empecemos punto por punto del manifiesto. Saltando la introducción de aquel documento (que reproduce principios básicos que no son limitados a los del movimiento Podemos), se presentan una serie de medidas generales que me gustaría analizar.


  1. Una candidatura por la recuperación de la soberanía popular: es la ciudadanía la que tiene que decidir, no la minoría egoísta que nos ha traído hasta aquí. Primero van las necesidades de la gente. La austeridad y los recortes ahogan la economía y nuestras vidas. Hay que derogar el artículo 135 de la Constitución española y una moratoria para llevar a cabo una auditoría ciudadana de la deuda qué determine qué partes de la misma no son legítimas; las deudas ilegítimas no se pagan. Es necesario una política alternativa que establezca un impuesto sobre las transacciones financieras y el control sobre el movimiento de capitales, así como la nacionalización de la banca privada. Las administraciones que en nuestro país han asumido las recetas de la austeridad son la prueba de la inutilidad de las mismas para resolver los problemas de la gente. Queremos una candidatura que se opone por tanto a los recortes que en nombre de la austeridad se aplican por parte del Gobierno del PP en el Estado pero también por parte del PSOE y otros partidos en diferentes Comunidades Autónomas. Queremos otra Europa, justa, la de los derechos y la democracia, no la de la rapiña y el desprecio a los pueblos.
Creo que nadie niega el concepto de soberanía popular. Ni la derecha más radical. Sí creo que es natural que haya una necesidad de derogar aquel maldito artículo 135 de la Constitución española, además de replantear el pago de la deuda. El problema viene de que aquella medida viene con una penalización. A corto plazo los sacrificios que caerán sobre la población española, los trabajadores y demás gente humilde, será enorme. Es un precio que un líder fuerte, capaz de desestimar las clemencias de un pueblo desesperado, debe ser capaz de poner en efecto a la fuerza si es necesario. Eso es, un líder que quiera tomar esas medidas, a corto plazo tendrá que desoír la soberanía popular representada en democracia.

El mayor problema del programa del Partido Popular en las elecciones de 2011, en las que ganó mayoría absoluta, es que presentaba medidas irreales que eran imposibles de aplicar. ¿No llegó la hora de presentar, en un grupo alternativo, un programa honesto que incluya las sombras y sacrificios que suponen las medidas que van a tomar? Para un optimismo desenfrenado ya tenemos al PP y, en menor medida, al PSOE (que ya no están en el gobierno). Esto es una demostración de lo poco "alternativo" es en realidad el movimiento Podemos.

2. Una candidatura que, frente a unos gobiernos al servicio de la minoría del 1% reivindique una « democracia real » basada en lasoberanía de los pueblos y en su derecho a decidir su futuro libre y solidariamente. La democracia no nos da miedo a las y los demócratas; estamos encantados y encantadas de que escoceses y catalanes puedan hablar y decir qué futuro desean. Por tanto, que apoya la celebración de la consulta convocada en Catalunya para el 9 de noviembre.

Y la izquierda cae en la trampa otra vez. La trampa del nacionalismo regional, que como se demostró ultimamente tiene más en común con el neofascismo de la Liga Norte italiana que con la izquierda "alternativa" presentada aquí. No sé a quién apela esto, pero yo sí sé que no tiene sentido. Es tal el absurdo de esta parte por parte de un proyecto político contrario a un régimen anquilosado en una institucionalización de privilegios opresivos, como indica en la introducción del manifiesto, como decir que está a favor de la polícita de "Marca España" a pesar de ser un humo para recortes y miseria.

¿Qué diferencia entre la pantalla usada por Rajoy y sus aliados para evitar preguntas sobre recortes y corrupción, y la pantalla de referéndums usada por Más y sus aliados para evitar preguntas sobre recortes y corrupción? Que alguien me lo explique.

3. Una candidatura que defienda los salarios y pensiones dignas, una fiscalidad progresiva para que paguen más los que más tienen, que persiga el fraude fiscal, que rechace los despidos en empresas con beneficios, y que apueste por el reparto de todos los trabajos, incluido el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Es fundamental defender condiciones de trabajo dignas para una juventud condenada a la precariedad eterna o al exilio.

Esto es correcto. Aun así, me habría gustado saber qué porcentaje correspondería a quién, además de saber cómo prevenir que haya fuga de capitales que dejaría el país en ruína. Supongo que poner lo que "hay que hacer" sin el "cómo hacerlo" es muy fácil.

4. Una candidatura por el derecho a la vivienda digna. Hay que impulsar un parque de vivienda pública, así como un modelo de alquiler social seguro y digno. Se puede y se debe terminar con el drama humano de los desahucios, paralizándolos todos y aprobando la dación en pago retroactiva, como exige la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

Estoy de acuerdo. Pero no resuelve realmente muchos problemas. Primero, una propiedad en alquiler no siempre debe ser pública en un primer momento. De hecho, en otros países avanzados el alquiler tiene muchísimo mayor impulso que en España, donde exigen avales abusivos y sin sentido para propiedades de ínfimo valor. ¿La razón? No existe cultura de alquiler de viviendas, y se impulsó demasiado las compras. Familias de reducidos recursos no siempre podrán comprarse una casa, y esa es una realidad. Un alquiler barato y accesible sería una salvación de muchas familias en situaciones límite.

En cuanto a la dación en pago, no tengo objeción, siempre y cuando se traten de casas de uso primario (eso es, casas donde la gente vive, y no de veraneo o algunos de lujo desenfrenado). Pero eso una opinión personal. Eso sí, me imagino que si se paralizan los desahucios, ¿acaso incluye casas de lujo, casas de veraneo, casas de gente de ingresos desenfrenados que abusarían del sistema? Lo digo porque si no hay desahucios de ninguna clase, la posibilidad de abusos en especulación sería irresistible para ciertas personas. La historia nos lo enseñó en muchas ocasiones, con una institución que se hizo fuerte precisamente con ese poder económico: la Iglesia Católica.

5. Una candidatura que rechace todas las privatizaciones de servicios públicos y bienes comunes: la educación, la sanidad, la justicia, el transporte, la información, la vivienda o la cultura, que defienda la reversión de las mismas y apueste por su gestión democrática. Son derechos y deben estar bajo control público. Una candidatura que defienda una democracia radical donde los referéndums vinculantes y las ILP formen parte destacada de un nuevo ordenamiento jurídico tras un proceso constituyente.

Detrás de muchas palabras bonitas se esconde el potencial de tiranía. He aquí el ejemplo. Dice que la "cultura debe estar bajo control público", al igual que los demás servicios nombrados aquí y del que no tengo objeción. ¿En serio la cultura debe estar bajo control público? Esto incita a un insoportable conformismo, una falta de imaginación que es tan típica en España que asfixia. La cultura libre es inexorablemente individualista, es parte de lo que significa la vanguardia en la que España brilló tan fuerte durante el siglo XX. ¿Os imagináis si Dalí fuera controlado por el sector público? ¿Qué vanguardia artística, qué innovación literaria surgiría así? Sólo tendríamos tópicos repetitivos y socialmente aceptables, nada que nos incomodara en el fondo del alma como tantas obras de arte son capaces de hacer.

La incomodidad, el inconformismo, es el producto del mejor arte. No quiero vivir en una sociedad donde sólo tenemos pinturas de Realismo Socialista o el equivalente moderno español: arte públicamente sancionado por la campaña "Marca España" del gobierno de Rajoy.

Dejando esto de lado, por cierto, que de toda esta lista de "servicios públicos" no aparece el deporte. No habla de los abusos del deporte en manos de empresas privadas. No habla de fomentar el deporte de base tanto como la cultura de base. Pues bién, francamente yo quiero ver la Liga de fútbol aniquilada, desecha. Quiero ver el Real Madrid y el Barça y demás equipos parásitos desaparecer, y ver a sus millonarios directivos desesperar. Pero supongo que ese gusto no podrá ser mientras viva.

Pero vayamos a lo más importante: la "democracia radical" mencionada aquí. En el fondo, se basa en la noción de que las autoridades políticas sean suscritas a las ILP (Iniciativas Legislativas Populares). Dicho de otro modo: referéndums. Con todo el respeto a eso, no me gusta esa idea para nada. Primero porque el pueblo no siempre sabe de las medidas que se deben tomar, y en muchas ocasiones (para no decir casi siempre) toman las opciones erróneas tras interminables campañas de manipulación mediática. También esas medidas siempre fueron abusados por autoridades ansiosas de escapar los procedimientos formales que controlan al ejecutivo. Así legisló y gobernó Napoleón III. Así ocurrieron varios retrasos en avances políticos importantes como en California, donde las ILP son muy comunes y además vinculantes.

Pero lo peor es que habla de un modelo de democracia en que el que tiene mayor capacidad de participación directa tiene mayor poder sobre los demás ciudadanos. Crearía una nueva élite de ciudadanos de primera, que se pueden permitir el tiempo de participación constante en procesos "revolucionarios" o "democráticos". Esa es la clave del fracaso del 15M, puesto que terminó siendo un grupo oscuro y sin transparencia alguna, donde órdenes del día se tomaban por decisión de gente que un grupo reducido que nadie conocía. La democracia representativa, en cambio, permite mayor conocimiento de la gente a la que supuestamente representaría. Fue una tiranía de unos pocos que, irónicamente, no me representaban. O en el mejor de los casos representaban a gente de Madrid, capaces de acceder a sus asambleas más influyentes que las de otros centros menores de España. Eso no quiero repetir.

He aquí el mayor problema de los "nuevos movimientos" de "democracia horizontal" o "radical" que defiende esta candidatura. No debo estar perjudicado porque no pueda participar todos los días en una acción cívica. Mi tiempo, como de la mayoría de la gente, es limitado. Por eso delegamos nuestra autoridad a más gente, para que nos represente. Es precisamente aquella representatividad, el conocimiento de quién es quién, lo que da mayor transparencia que la supuesta "democracia radical".

6. Una candidatura que combata la violencia machista y defienda el derecho de las mujeres sobre su propio cuerpo y, por lo tanto, el derecho a decidir si quieren interrumpir o no su embarazo. Y que defienda asimismo la libertad de orientación e identidad sexual contra toda forma de discriminación y homofobia. Una candidatura por el inquebrantable derecho a ser y amar como se quiera.

Aquí me perdieron completamente. Esperaba que, de una vez por todas, no usaran el término erróneo de "violencia machista", que es discriminatorio y perverzo. El concepto de "violencia machista" da un apellido a algo que es malvado de por sí, que es la violencia de género. Cuando usan "violencia machista" hacen suponer que sólo son hombres los que la cometen. Pero estudios recientes en Reino Unido, por ejemplo, señalan que en torno al 40% de los casos de violencia de género las cometen mujeres contra hombres. Los casos en Irlanda del Norte, tras una campaña de conocimiento del tema, se han disparado en denuncias unos 40%, indicando que el problema es muy grave por la discriminación que en efecto sufren hombres. ¿Qué? ¿Es "violencia feminista" ahora?

Sé que es algo menor en este punto. Pero es algo de suma importancia, ya que señala una oportunidad perdida a favor de la repetición de un slógan común en todos los partidos medianamente de izquierda.

7. Una candidatura que apueste por un cambio de modelo productivo que esté al servicio de las personas a través de una reconversión ecológica de la economía, por la nacionalización y socialización de las empresas energéticas y por la soberanía alimentaria.

Me gustaría que fuera más elaborado. ¿Acaso una economía no ecológica no está al servicio de las personas? De nuevo les veo repetir eslóganes y poco contenido. Es como si eligieran palabras clave al azar y les unieran con lo primero que se les ocurriera a la cabeza.

8. Una candidatura que defienda los derechos de ciudadanía para todos y todas y exija la derogación de las leyes de extranjería. Una candidatura para un país donde todas y todos seamos ciudadanos y nadie sea invisible, presa de la sobreexplotación, la persecución o la marginalidad por la xenofobia institucional.

Esto lo apoyaría si me dijera con qué lo cambiaría. Aun así me gusta lo que propone aquí, como víctima personal de aquellas terribles leyes. Eso sí, es necesario entender que un control básico de quién entra al país es obligatorio, no sólo porque es necesario controlar casos de enfermedades que pueden entrar al país en una población con relativamente pocas, sino también y sobre todo por el hecho que se debe evitar, bajo cualquier medida, la creación de ghettos basados en divisiones religiosas. El caso más llamativo, pero no el único, es la entrada y ghettoización de musulmanes, una cosa que se debe romper con toda la fuerza del Estado, visto el fracaso de leyes de extranjería excluyentes (cosa que es muy llamativo en países nórdicos, por ejemplo). Eso sólo se logra con medidas activas y nuevas leyes de extranjería, pero que no se limiten a ver a los inmigrantes como meros trabajadores para ser explotados, como hubo hasta ahora. Por eso doy mi apoyo a esperas de ver las soluciones.

9. Una candidatura que rechace las intervenciones militares, que defienda la salida de la OTAN y sea firme defensora de las relaciones solidarias entre los pueblos.

Más eslóganes. Creo que la OTAN es irrelevante ya que se acabó la guerra fría. En todo caso es necesario entender que el mundo es un lugar problemático. Las "relaciones solidarias entre los pueblos" no pueden venir a toda costa, y en muchos casos se debe negociar con la fuerza de un ejército detrás. Las generalizaciones son muy fáciles de hacer. Me habría gustado que ese no fuera el caso, pero lo es.

10. Una candidatura que sea el resultado de un proceso participativo abierto a la ciudadanía, en la elaboración de su programa y en la composición de la lista paritaria, basada en los criterios de presencia de activistas sociales, políticos y culturales, con rotatividad de cargos e ingresos equivalentes al salario medio. Una candidatura con compromiso de transparencia y rendimiento de cuentas, cuyos recursos financieros sean independientes de la banca privada y de los “lobbies”.

Y en vez de eso nos condenais a la tiranía de los "activistas" del que no tenemos idea quiénes son. Además, si ese es el caso con los "lobbies", me imagino entonces que se procederá a la destrucción de sindicatos, que es básicamente un "lobby obrero" en la práctica. Un "lobby" que yo apoyo plenamente en principio.

Yo no busco un partido con "listas abiertas" y programas "elaborados entre muchos ciudadanos" de base. Un buen político es aquel que le dice al pueblo lo que quiere, y no el que se deja llevar por las modas de dicho pueblo. Cuando el líder no sabe lo que el pueblo quiere, el lider se debe cambiar. Ese es el caso de Mariano Rajoy, por ejemplo. Traducido a partidos políticos, lo que busco son partidos con principios sólidos y gente que esté dispuesta a jugársela por esos principios. No necesito "gestores de ideas", porque eso no sirvió de nada ya en varios gobiernos del PSOE.

Un manifiesto no es una acumulación de eslóganes, es una explicación de los principios de un partido o movimiento. Es muy fácil tirar mensajes que a todos nos gusta oir en televisión. Ese es el trabajo de Pablo Iglesias cuando es tertuliano ahí. Pero ese "esloganismo" es lo que está matando a la izquierda, que tiene miedo de sus propios principios y sus propios procedimientos. Busca un "renacimiento" en movimientos fracasados y tendientes a tiranías despóticas, como lo es de la "democracia directa" o "radical" tipo 15M. Es algo que lleva más peligro cuando encontramos que la "cultura" debe ser gestionada "públicamente" a favor de los "intereses sociales" sin descripción, como si el arte debiera tener un fin "social" y no crítico.

No niego que la intención es buena. Pero este es el mayor problema de la izquierda actual. Señalan la necesidad de "preguntar al obrero" cosas que no tendría posiblemente respuestas. No todos somos capaces de encontrar las respuestas a todas las preguntas complejas de gobernar un país. Y francamente, no busco a alguien "del montón" para tal efecto, sino a aquellos preparados a llevar el proyecto de la izquierda a cabo. Un partido sin disciplina, sin principios firmes y bien elaborados por las mentes pensantes de aquel partido, es un partido que no vale para nada. Después de todo, no hay que olvidar: el pueblo español votó las últimas elecciones al PP con mayoría absoluta. Las anteriores al PSOE, y antes al PP. Abandonaron muchas veces las luchas obreras por culpa de manipulaciones políticas. ¿Confiarían entonces sus proyectos para construir un futuro a una masa tan volátil que ni conoces en realidad? ¿O a aquellos que manipulan de forma tan magistral sus opiniones? Yo desde luego que no. Para evitar el desvío de los objetivos de justicia social y democracia económica y política por parte de un régimen demagógico, existen los principios ideológicos de los partidos.

Aun así, les daré una oportunidad de mostrar lo que valen. Por ahora no tengo buena opinión, pero eso podría cambiar. Hasta entonces, ¿Podemos? No gracias.

martes, diciembre 17, 2013

BDS y la venta de sangre palestina

Los últimos días han sido notables en relación al desarrollo del movimiento de Boicott, Desinversión y Sanciones (BDS) a Israel. El pasado sábado, en su visita a Sudáfrica por el funeral de Nelson Mandela, el presidente de la OLP y de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, indicó que está en contra del boicott a Israel, y sólo apoya el boicott a productos producidos en territorios ocupados palestinos.

Esta afirmación pronto causó la furia de los que apoyan el BDS, ya que tácitamente indicaba que no existe legitimación de boicotear Israel en sí, ni pedir su desmantelamiento como país. Sí está a favor, por supuesto, de la retirada israelí de territorios ocupados, cosa que estaba en la mesa para la OLP e Israel durante décadas. Sin embargo, no me causó ninguna sorpresa que Izquierda Unida, en su actitud siempre contraria al devenir de la historia, da su apoyo sin tapujos de un movimiento que no sólo busca la liberación del pueblo palestino, sino (como afirmó el activista y académico pro-palestino Normal Finkelstein en febrero de 2012) también busca el aniquilamiento del Estado de Israel con afirmaciones contrarias a la legislación internacional y toda lógica política o social.

El BDS contra Israel ahora tuvo otra vuelta de tuerca cuando la American Studies Association, una organización vinculada al mundo académico norteamericano, aprobó una medida de boicott a instituciones académicas israelíes, basandose en los abusos contra los derechos humanos del pueblo palestino y la ocupación ilegal de sus territorios en Cisjordania y Gaza. La noticia causó mucho revuelo en los medios, al ser una primera vez en la historia de Estados Unidos que tal acción ocurre.

Con esto, la pregunta más relevante es la siguiente: ¿acaso el BDS contra Israel servirá de algo? O más bien, ¿permitirá acabar con el sufrimiento del pueblo palestino?

Naturalmente que no. Entre otras razones, porque el sufrimiento del pueblo palestino no tiene nada que ver con las instituciones y productos boicotteados, entre ellas el mundo académico que tiende a ser muy crítico con la ocupación de territorios palestinos y la colonización. De hecho, como es de esperar, lo único que lograría es debilitar la base social que impide la expansión más acelerada de las colonias, puesto que el gobierno israelí de Bibi Netanyahu verá a sus rivales debilitados más de lo que ya están.

Pero si ya lo pensamos, eso es precisamente lo que el movimiento BDS siempre ha querido. A los que apoyan el boicott a Israel, una resolución pacífica al conflicto sería un desastre. El negocio se tambalearía, o desaparecería, y los millones que reciben de charlas y donaciones en todo el mundo desaparecerían tan rápido como la causa que reclaman defender. Una causa imposible, puesto que llevaría a la ruína no sólo del Estado de Israel, sino también a los propios palestinos envueltos en un sin fin de conflictos civiles causados por las divisiones étnicas, reclamos de propiedad, y conflictos ideológicos sin resolver.

Para aquellos que no me creen, o prefieren pensar que estoy exagerando, les digo una cosa: cuando alguien vende un programa político, o un producto, es sospechoso cuando el vendedor rehúsa usarlo. Del mismo modo, considerad que Omar Barghouti, el fundador del movimiento BDS, el mismo movimiento publicitado por Izquierda Unida, adoptada por la American Studies Association, incluso apoyada por personalidades en todo el mundo, que compara esta lucha con la que era contra el Apartheid de Sudáfrica, sacó un máster en la Universidad de Tel-Aviv y está en camino de sacar un título de doctor en dicha universidad en la más israelí de las ciudades.

Esto no se trata de Barghouti ni de la conveniencia del BDS. Se trata de una realidad que Izquierda Unida no pudo entender. El movimiento BDS no es nada más que la mayor expresión de capitalismo en la historia de la humanidad, en su más corrupta y repulsiva expresión. No venden un producto innecesario, ni lo hacen en una fábrica china en condiciones infernales. Es algo mil veces peor: venden miseria humana, y sacan mucho beneficio económico en consecuencia. A cambio del apoyo, reciben fondos económicos de personas anónimas que los apoyan; reciben dinero en charlas e invitaciones; viven en países del primer mundo, nunca en los territorios donde la opresión es más patente.

Es, en efecto, el mayor exponente de la proletarización, en este caso de todo un pueblo para el beneficio de una burguesía cínica que les aprovecha en Europa y Estados Unidos. Como izquierdista, como demócrata, como amante de la libertad y los derechos humanos, no puedo apoyarles ni lo haré. Les haré frente esté donde esté. Y lo que es más importante: haré todo lo posible para que sus intenciones nunca salgan a la luz. No es por el bien del pueblo palestino o israelí, sino de toda la humanidad y la dignidad de nuestra especie.

miércoles, octubre 23, 2013

De derechos humanos y etarras en libertad

Queda claro que la sentencia del tribunal de Estrasburgo sobre el caso de la etarra Inés del Río no ha sentado bien al mainstream español. Más aún cuando se trata de una asesina condenada por su crimen. Sin embargo hay algo que no se puede ignorar, un aspecto que a mi modo de ver las víctimas de terrorismo, si fueran menos obsesos con venganza y más asíduos a escuchar las voces que claman justicia, harían eco: los derechos humanos se aplican independientemente del caso o de los actos cometidos por las personas a que los tienen. No existe tal cosa como "suspensión" de derechos humanos, sobre todo a asesinos y violadores que, en el fondo, expresan su humanidad más que nunca con los actos de maldad objetiva. Al no suspender su humanidad, ya que sería un crimen mucho peor que el terrorismo cometido por los etarras, no se pueden violar sus derechos como tales.

Por supuesto, si España decidiera violar los derechos ciudadanos y humanos incluso de los peores de su sociedad, ETA tendría entonces la razón de que España no tiene legitimidad como Estado. Por suerte, España acató la decisión del Tribunal de Estrasburgo.

Inés del Río cometió asesinatos. Fué condenada en su época, y ahora ha cumplido la condena que a ella se le impuso de forma legal. De forma legal ha ido a los tribunales para reclamar que se aplique la ley que a ella le correspondía, garantizando sus derechos como nada menos que una ciudadana (que no decir súbdita) del Reino de España, ese mismo reino que irónicamente ella tanto luchó en contra. La existencia de una interpretación viciada de la ley por parte del Estado con sed de venganza, que no de justicia, llevó a más dolor que satisfacción a tanto víctimas de los crímenes, como los propios criminales que se convirtieron en mártires de una política judicial injusta e inaceptable. Pero veo en esto sólo un lado positivo: Spain is not different. No existe una jurisprudencia española aparte del resto del mundo, y por lo tanto los abusos administrativos, judiciales y políticos cometidos por el Reino de España ya se les obliga a dar cuentas a otros tribunales y otras administraciones que les controlan. El círculo vicioso de la endogamia administrativa y judicial, en la que las muestras de lealtad valen más que la propia justicia, queda definitivamente rota. Eso, sospecho yo, es la verdadera razón de la indignación del ministro de justicia, Alberto Ruíz Gallardón que en el fondo fue puenteado de forma espectacular.

Pero más alarmante para mi es que las "asociaciones de víctimas de terrorismo" están demostrando que más que justicia, claman venganza. La Asociación de Víctimas de Terrorismo del País Vasco se como la propia AVT comunicó su apoyo a que se tramite la liberación de Inés del Río de la "forma más lenta posible", abusando de nuevo del sistema judicial de una forma absolutamente intolerable propia de los propios terroristas que ellos quieren mantener en la cárcel. Ante esto siempre hice una pregunta pertinente, que creo que es fundamental: ¿Acaso la estadía en la cárcel de Inés del Río, como de otros etarras, revivieron a los pobres hombres y mujeres asesinados por manos de ETA? ¿Acaso los crímenes se van a deshacer, las bombas se van a desactivar, las balas volverán a sus revólveres?

No.

Precisamente por eso es estéril buscar venganza contra ETA, como cualquier entidad criminal. Es absurdo continuar la noción que 1) ETA sigue existiendo, o que volverá a cometer crímenes, y 2) que esto se solucionará si se mantienen a los etarras en la cárcel por más años. La búsqueda de venganza judicial es más peligroso que ETA, ya que afecta a toda la ciudadanía, y no a sólo a unos que están en el punto de mira de una mafia política.

De lo primero, es seguro decir que ETA ya no vuelve. No tanto porque el Estado Español "derrotó" a ETA, sino porque se dieron cuenta los propios Abertxales que tendrían más victorias políticas por vías electorales que por las armas (en es, claro está, contribuyó la lucha judicial y policial contra ETA). Eso queda claro con los rotundos éxitos electorales de partidos como Bildu, que superan con creces a los éxitos que tenían partidos como Batasuna en su día. La actitud vengativa de las víctimas del terrorismo no hacen justicia a la lucha de muchos de ellos que han sufrido el acaso de organizaciones y personas vinculadas al movimiento terrorista. Las víctimas deberían alegrarse que ya no habrán más víctimas de ETA, y que la propia Inés del Río tiene sus derechos garantizados, como a todos los demás, por ser nada menos que una ciudadana española más, y no la ciudadana de la Euskadi que ella mató para crear. De lo segundo, queda evidente que este día iba a llegar, y que la liberación de etarras iba a ocurrir. No existe pena capital en España, y sería un disparate aplicarlo.

Queda claro que los pro-ETA que siguen dando vueltas en el Pais Vasco han tenido una doble victoria. No hablo de la liberación de etarras que era inevitable. Lo digo por convertir a los criminales en víctimas, gracias a la arrogancia y miopía de unos gobiernos populistas que daban demasiada pleitesía a lobbies de víctimas, mezclando a sus opiniones con el concepto de "justicia". La segunda victoria es la propia actitud de la AVT y otras asociaciones de víctimas de terrorismo que han dado una consistente autodestrucción de su imágen, al proponer cosas demenciales como "romper con Estrasburgo" (que implica abandonar la Unión Europea) o desacatar un tribunal que falló a favor de los derechos humanos de una persona, derechos tajantemente inalienables.

Concluyo en decir que no soy víctima de terrorismo. No, al menos la de ETA. Sí viví en un país en que el terrorismo sigue siendo algo terrible, y que además sigue persistiendo con mayores consecuencias de lo que ETA jamás provocó. Entiendo el dolor de las víctimas de terrorismo, con toda sinceridad. Y precisamente por ello no puedo apoyarles, nunca. Ellos no pueden ser racionales ante lo que es un aspecto que afecta a todos, no solo a ellos. Los derechos ciudadanos de todos los españoles están por encima de sus pasiones personales, ya que uno conlleva el derecho a expresar lo otro. Con esto se evitó un mal mayor, y el que las asociaciones de víctimas de terrorismo sean incapaces de ver eso sólo me dice que, a lo mejor, tienen agendas detrás de sus discursos públicos.

lunes, agosto 05, 2013

Cuando cierre el CSIC, tampoco voy a llorar demasiado

A los lectores asíduos, sabrán que el Partiro Popular falló en ganar mi respeto. Sus medidas draconianas contra la educación, su populismo barato de tercera categoría, y sus evasivas ante la evidente corrupción que padecen dentro del seno de su propio gobierno (que nos afecta a todos) me hacen sentir algo hostil a esos personajillos. Pero si hay algo que nunca he sido con el PP, es injusto.

El CSIC está liderando una campaña para evitar el cierre de sus instituciones ante la falta de fondos, por la ausencia de inversión en investigación y desarrollo. Tal estrangulamiento no es novedoso, ha sido algo que no sólo lo han desarrollado el PP, pero el PSOE también, contra las indicaciones de todos los expertos habidos y por haber. Esto no es una novedad. La novedad es la publicidad que el CSIC está desarrollando estos últimos meses, incluyendo la de que el CSIC sean de repente víctimas de unos gobiernos injustos que no saben de las bondades de la ciencia española.

El problema es mucho más complejo, y yace en el seno de la académia española desde la transición democrática. Pues si fuera sólo un problema de fondos, sería realmente poco difícil encontrar inversores privados o de instituciones públicas europeas, o proyectos de colaboración internacionales, o un sin fín de programas que pueden mantener vivos, incluso si están maltrechos, tales instituciones. La debilidad del CSIC ante su dependencia casi narcótica a los fondos estatales señalan un modelo institucional obsoleto y colapsado, que en efecto no se puede mantener. En este sentido, le doy la razón al Partido Popular. Naturalmente que su medicina es más bien empeorar la situación, pero eso es otra discusión.

A inicios de 2010 un escándalo estalló cuando la revista Science obligó al CSIC retirar un artículo por falta de ética. Gracias a la reacción internacional, el resultado final fue la retirada de los artículos, a pesar de que el CSIC moviera, como es habitual en estos escándalos académicos en España, sus contactos a nivel local como internacional para intentar engañar a la comunidad científica que en realidad no es un error del CSIC.

Ante la evidencia irretractable, sin embargo, el jefe del comité de ética del CSIC, Pere Puigdomenech, como indica este artículo, dice lo siguente:

"solo pueden criticar la metodología científica del trabajo, les alegraría mucho que otros científicos de forma independiente pudieran validar las conclusiones de dicho trabajo. "

Lo cual es completamente insultante a cualquier científico honesto, muchos de los que no pueden permitirse usar las tecnologías e infraestructuras de alta calidad que tiene el CSIC. Naturalmente muchos, sin decir la mayoría del CSIC son gente trabajadora. Sin embargo esto señala la falta de ética que tiene el CSIC, pues intenta evitar la atención a un fallo de suma importancia: en ciencia, la metodología es todo, o si no al menos casi todo. Si no tienes una metodología clara para conocer el por qué de las cosas, ¿para qué la ciencia? El proceso de método científico es crucial, en especial cuando intentas justificar la razón por qué se recibe un resultado, y la capacidad de reproducción de los experimentos para percibir y registrar los resultados.

Con esto dicho, ¿cuántos más estudios publicados han fallado la ética profesional? Es más, este tipo de encubrimiento sólo demuestra el verdadero cometido de instituciones como el comité de ética del CSIC: proteger a los sátrapas que se han apoderado de las instituciones del CSIC, algo similar que ocurre en otras instituciones académicas españolas.

Todo esto sólo se puede mantener si existe una falta de regulación sincera, y además existe un mal gasto de dinero público en mantener a los falsos señores feudales que se apoderan de laboratorios y centros de estudios. La mediocridad que existe en tales centros basta para que se publique, en un telediario que otro, los "resultados" del CSIC u otras instituciones académicas españolas para el beneficio de los políticos que se ponen medallas de gloria en sus pechos.

La triste realidad es que el CSIC y las universidades españolas necesitan una limpieza total de sus instituciones, e imponer una regulación draconiana que incluya árbitros totalmente desvinculados a la institución original, eso es internacionales. Eso implicaría años de muchas dificultades, en especial porque tales cambios supondría que muchos de los académicos no puedan superar las expectativas exigidas en un nuevo modelo. Sin embargo es una imperiosa necesidad que estaba presente incluso previamente a la crisis económica. No perdamos la oportunidad que se nos brinda en realizar tales reformas.

Pero que quede claro: quitar inversión en ciencia y humanidades no es el camino. En este caso, son dos males están destruyendo el mundo académico español. Uno ya tiene tradición, el otro es un nuevo monstruo a erradicar.

El CSIC ha cavado su propia tumba, antes que el PP les disparara en la cabeza. Por eso no voy a desagarrarme las vestimentas, ni llorar demasiado cuando el CSIC, como está concebido hoy, colapse. Sí estaré triste, pero volveré a trabajar sobre mis proyectos, y seguiré adelante con lo que tengo, para que en el futuro, quizá algo más cercano, podremos reconstruir la ciencia española con la firmeza de la ética profesional y la seriedad institucional con una adecuada inversión pública.

miércoles, mayo 22, 2013

Germany and Spain - a comparison.

For years now the German government dictated, like the imperialist power they always were, the economic and government policies to be adopted in the peripheral countries of Europe, specifically those who are suffering most from the economic crisis. They do not do it in any way to improve the situation of these countries, as for them people like those who live in Spain are corrupt, lazy and naturally inferior to their sacrificed people.

Being honest, we must dismiss the myths that have been plaguing the minds of ordinary Germans for quite some time. First, the Mediterranean isn't the backwater of Europe, nor is it a region ripe for the economic "guidance" of Daddy Germany. The vanguard of Europe never lied in Berlin nor in Frankfurt, but in the Southern edges of Europe. We must elaborate on the history of either Germany and Spain, a comparison seldom done due to the lack of real connection both countries had between the ages... or so it seems.

Contrary to popular belief, Spain, and not any other country, suffered more than any other in the history of the 20th Century. This catastrophic history was horrible for all of Europe, which included the rise and fall of tyrannical and nightmarish dictatorships, genocides and all possible cruelties imaginable to man kind (most committed by Germany). But it was Spain that suffered the brunt of it, at least in Europe. Following the Spanish Civil War, which obviously had a very sad ending to it, here Spaniards had to suffer 40 years of Fascist ultraconservative dictatorship led by General Francisco Franco - a dictatorship that never really ended, as much as "transformed" or "transitioned" to a democratic version of itself. In the 1940's one would find a country ravaged by fear, war, and a hunger that was even more catastrophic than the Spanish Civil War itself. After the fall of the bloody dictatorship, the transition to democracy was put in place by the elites who benefited from the previous regime, including the Spanish Crown and the Catholic Church, who in turn would set the tone for the establishment of a Spanish identity devoid of political, intellectual and real discussion of the subjects that affected them most. 

The Transition to Democracy (ToD) was soon idolized by a generation who believed it to be a solution of a Century of conflict. But it was far from it, for soon enough democracy was curtailed by the fear of its own people, of the notion that without the ToD in Spain there would be a second civil war of even worse catastrophic results, and that therefore one has no right to question its very foundations, even if they are questionable in themselves. In this context Spain entered the European Union - a weakened country of immense potential, yet not only lagging behind but also inheriting the vices of its previous regime: nepotism, corruption, abuse of police and military force, and an overall self-imposed limitation of its own intellectual capabilities to solve its own problems.

But regardless, Spain somehow entered into the 21st Century in the vanguard of Europe on social issues like Gay Marriage, Gender Equality, and many other subjects that will never go away. The vanguard has become so vibrant that finally, and unexpectedly by the political elites of this country, on the 15th of May 2011 a popular and peaceful revolt exploded, and soon enough political discussion filled the streets, including the rise of political and social platforms that are gaining strength by the day in the face of the increased imposition from the German State that commands the enslaved European Union.

What is the comparison between Spain and Germany? Simple: The German people never really solved their own problems, not by their own effort. In fact, never in the history of Germany were they able to be responsible with their own power. Those, like Bismarck, who tried to establish a reasonable use of State resources were expelled from their political life and soon enough irresponsible mad dogs took over their governments, starting with Kaiser Wilhelm II, moving through Hitler and ending with Chancellor Angela Merkel.

World War II didn't end with the Germans deposing Hitler, unlike the Italians did to Mussolini, the Greeks did to their military junta, and the Portuguese did to Salazar. The Germans were loyal till the very end. It took quite the unhealthy dose of Soviet brutality and their Western Allies to finish off the mad dogs they put in power. And indeed, the Nazis, for example, never hid the fact that their "totalitarian regime" was democratically put there by an irresponsible, infantile and corrupt people, who preferred to blame others (the Jews) for all the problems they themselves created.

Once foreign powers were forced to put the Nazis out of power, against the will of the Germans, the Germans had no economic power to recover. So the United States soon enough put into place the Marshal Plan, which was in essence a flow of money into West Germany, while the East responded by a parallel Soviet economic intervention from their part. Germans were given the gift of rebuilding their country, again by foreigners and not by their own effort - and in fact, Turkish, Italian and Spanish immigrants actually built it for them. As for their political systems? They imitated the superpowers that supported them, in the West and the East respectively.

It will take Soviet indifference and Polish civil revolts to allow the Berlin Wall to collapse - again, not by the effort of the German people. Again, they were given a gift by the world's superpowers to become one country again. And yet what did they do with it? They supported a government that ravaged the East economically, and established a discriminatory and ageist system of selections to the workforce, excluding basically all those who are from the East and above 35. But the German economy became the strongest in Europe, and soon enough they started to dictate what goes in the European Union.

And therefore, it is fascinating that suddenly this irresponsible people, with such irresponsible corrupt and self-interested governments, would claim the right to dictate to the Spanish people, the greatest European victim of the 20th Century after the Jewish people, what to do based on Spanish irresponsibility. And the worse of it is that all this hard-line establish by the current German government of Angela Merkel is a cynical ploy to cheapen the workforce of Southern Europe so that German factories could enslave us here at the expense of the German working class' rights and employability. But then, what can we expect of a country that chooses the harbingers of their own misery?

sábado, mayo 11, 2013

El Papa Francisco y el argumento de "yo no sabía nada"

Pues hoy salió a luz una entrevista que el periódico español El País le hizo al activista por los derechos humanos en Argentina, Adolfo Pérez Esquivel. En éste plantea algunos argumentos que intentaron limpiar la imagen del Papa Francisco, apodo nuevo del antiguo Archobispo de Buenos Aires Bergoglio, por lo que prefiero llamarle el Papa Bergoglio.

Pues bien, es bien sabido que hubo polémica sobre las supuesto rol que tuvo el nuevo Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana e relación a la dictadura argentina. En relación a esto, el activista de los Derechos Humanos dice lo siguiente:


P. ¿Su intervención en defensa del Papa Francisco defraudó a mucha gente?
R. Hubo gente que no estaba de acuerdo. Pero hay algo que hay que entender: Bergoglio, en la época de la dictadura no era obispo. Era el superior de la orden de los jesuitas. Y era muy joven entonces. Tenía 36 años. Y yo me acuerdo de haber mantenido discusiones muy duras con el representante del Vaticano, el nuncio Pío Lahgi. Yo le decía: "Usted, como representante del Papa tiene que evitar que se siga matando a la gente". Y él me dijo: "¿Qué querés que haga? Yo no puedo hacer lo que los obispos argentinos no quieren hacer". Eran muy pocos los que nos acompañaron, sólo cinco obispos de 83. Pero eso no quiere decir que el resto fueran cómplices. Bergoglio no fue de los religiosos que iba al frente. Pero dentro de su comunidad hacía una política silenciosa. Hay unas cartas de dos jesuitas que le critican porque estuvieron cinco meses presos. Dicen que Bergoglio, como superior no hizo todo lo que podía haber hecho.
P. Y sostuvieron que, en cierta forma, Bergoglio los señaló ante los militares.
R. No fue así. Bergoglio les pidió que ellos no siguieran haciendo el trabajo en las villas [los barrios más marginales]. Hubo sacerdotes que fueron asesinados en las villas. Lo dijo por su seguridad. Ellos no quisieron retirarse. Ahora: estuvieron cinco meses y logró sacarlos de la cárcel. Yo estuve dos años y dos meses y por más que tuve apoyo de todo el mundo, de Gobiernos, de Iglesias, no sólo de la católica sino de Iglesias Evangélicas, de los Estados Unidos, la familia Kennedy pidió por mí… Y no me pudieron sacar de la prisión. Entonces, si los sacó en cinco meses fue poco tiempo. Hoy Bergoglio es el Papa. Y los gestos que tuvo han sido muy positivos. Y creo que en estos momentos tiene muchas dificultades dentro del Vaticano. Hay que ver cómo acompañarlo lo mejor posible para que pueda cumplir su misión.

No quiero entrar en los otros temas del que habla el señor Esquivel. Pero sí quiero señalar la triste similitud entre este argumento y el ínfame argumento presentado en los Juicios de Nuremberg a los criminales de guerra Nazis: "sólo cumplí órdenes" y el de "no conocía todo/era ignorante de lo que hacían", un argumento que dejó responsabilidades exclusivamente en la cima del poder del Tercer Reich, eso es en Hitler y Himmler, ambos fallecidos cuando el juicio se inició.

Este argumento, sin embargo, se comprobó inválido cuando se dió a conocer el entramado de los abusos durante la Segunda Guerra Mundial, incluyendo los crímenes de lesa humanidad. El cumplir órdenes no quita responsabilidad al que lo perpetra, puesto que éste es una persona con capacidad de racioncinio. Ningún soldado, ningún agente de bajo rango en una institución jerárquica, puede quitarse de la responsabilidad de sus acciones cuando les ordenan a ejecutar crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra.

Volviendo al caso argentino, es bien sabido que la Iglesia Católica ha sido firme colaboradora con la dictadura para destruir sistemáticamente todo vestigio de "marxismo", eso es, ateísmo. Se intentó en latinoamérica imponer una visión social ultraconservadora y ultracatólica, en que la Iglesia dominaba todo lo que tenía que ver con los valores sociales y la educación que se gobernaban a través de los gobiernos. Esta "destrucción de la lacra marxista" valía más para la Iglesia que cualquier actividad de proselitismo en esos países, pues la Iglesia veía, y sigue viéndo hoy en día, la falta de religión como la mayor amenaza a su poder de influencia sobre los gobiernos y sobre las conciencias de las personas.

Ahí entra el superior de la órden jesuíta en Argentina Bergoglio, entonces de 36 años. Puede que sus acciones individuales hayan sido para salvar a alguno que otro miembro de su órden que estaba dentro de una situación de peligro en Argentina, algo que llevó a muchos sacerdotes de la Iglesia a la muerte. Pero el hecho histórico y comprobable es que él, el actual Papa Francisco, no hizo lo suficiente ante la evidente destrucción de las vidas de miles de compatriotas. Él era y sigue siendo miembro de la ente colaboracionista llamada "Iglesia Católica", que no ha pedido disculpas ante todos los abusos cometidos durante estos años en SU nombre durante décadas en latinoamérica. Él es ahora cabeza de esa organización de homófobos y sexistas, que esconde pederastas y promuebe el odio hacía los no-religiosos y aquellos que no comparten a a pié de la letra sus valores morales absolutos.

No puedo aceptar eso de "sólo seguí órdenes" unido al "no sabía de todo el horror" que muchos alemanes siguieron después de la II Guerra Mundial. Para siempre la Iglesia Católica debe ser recordada como la institución orgánica responsable ideológicamente de las masacres cometidas en el continente americano. Y como tal, todo miembro que no ha abandonado de alguna forma u otra estas directrices eclesiásticas, que no ha respondido a sus superiores jerarcas ante su silencio y colaboración, y que no ha hecho nada público o efectivo para acabar con los crímenes cometidos en Argentina como de otros países, son culpables. Nada puede eximirle de su responsabilidad como argentino, pero sobre todo como miembro de la jerarquía católica. El no hacer nada cuando sabía, como tantos sabían, de lo que estaba pasando es inaceptable se vea como se vea.

Por eso la Iglesia Católica es una organización obsoleta, una enfermedad en nuestras sociedades que debe desaparecer de la faz de la tierra. Sus fieles deben ser libres de la lacra institucionalizada que supone la Iglesia Católica, siendo una verguenza mundial que tengan todavía soberanía como un Estado independiente. ¿Y su Papa? A lo mejor debería buscar un nuevo trabajo, algo más útil para la humanidad que perpetuar una institución criminal, supersticiosa y corrupta. No se debe matar a los curas, pues no creo en masacrar a nadie, naturalmente. Sí creo, firmemente, que la institución debe desaparecer.

martes, abril 30, 2013

Cinco puntos del Fujimorismo español



¿Qué es Fujimorismo? Es el nombre del sistema pseudo-democrático y tiránico que ejerció el ex-presidente del Perú, Alberto Fujimori, apoyado por el jefe del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) peruano Vladimiro Montesinos entre los años 1990 y 2000. Poco se sabe de la historia del Perú, mi país natal, en esa década ominosa y oscura. Menos mis compañeros españoles saben cómo se aplica tan perfectamente para describir el sistema político, económico y social que España vive desde finales de los años 90, cuyas características se exacerbaron a partir de la victoria del Partido Popular en el año 2011 y con el actual gobierno de Mariano Rajoy.

El Fujimorismo no era el resultado tanto de una intervención extranjera, sino de los dramáticos errores de la propia sociedad peruana. Como tantos regímenes monstruosos, surge de la desesperación de un pueblo arrinconado por una monumental crisis económica, violencia política por parte del grupo guerrillero Sendero Luminoso como el del propio gobierno de Alan García, que deja el Perú echo trizas. El resultado fue un voto de castigo a la izquierda. De hecho, en la segunda vuelta de las elecciones de 1990 del Perú, en la que el populista Fujimori derrotó al candidato conservador Alan García, no había representación alguna de la izquierda que salió totalmente derrotada y dividida.

Sin embargo los resultados de 1990 no indicaban el horror que iba a llegar al Perú en lo referente a la vida cívica. Saliendo de la pesadilla de los años 80, pocos peruanos pensaban que el 90 sería caracterizado por la peor etapa de corrupción y represión política de su historia, incluyendo el auto-golpe de 1992, las masacres de Barrios Alto y La Cantuta poco después, la destrucción de la libertad de prensa, la vinculación del Estado al narcotráfico y tráfico de armas, años de una inútil guerra con Ecuador y centenares de muertos en acciones estatales de represión poco esclarecidos hasta hoy.

La pesadilla Fujimorista, sin embargo, presenta demasiadas similitudes con España, considerando las salvedades que caracterizan la historia del Perú. Las represiones a través de masacres a la población opositora es una de esas salvedades, que ya no ocurren en España ya muchas décadas, y que eran moneda corriente en los años 80 en la lucha entre el Estado oligárquico y los polpotistas de Sendero Luminoso. Para entender la similitud, veamos las características del Fujimorismo punto por punto:

1) Populismo y practicalidad política: a diferencia de su contrincante y archienemigo suyo de la derecha, Mario Vargas Llosa, Fujimori se caracterizó con un marcado discurso populista, pero vacío de todo contenido ideológico, en toda su carrerra política. Apelaba a una noción de simpatía a su persona, su carácter "popular" y "accesible", y un abuso claro de los medios de comunicación de él, o de sus colaboradores más cercanos como el propio Montesinos. Pero lo más importante es la adaptabilidad de su discurso a las necesidades del momento, con el sólo objetivo de aferrarse al poder. No existía proyecto político, ni siquiera un discurso ideológico coherente más allá de imponer un modelo neoliberal en el Perú. Sólo existía el poder y la máquina de circulación de dinero a través de Montesinos y los suyos, que Fujimori básicamente presidía.

En España el Partido Popular se ha convertido en una máquina de manipulación de la opinión pública, y en efecto no tiene proyecto político claro. Los intentos de "apelar" a los sentimientos populares son evidentes, como por ejemplo el uso de la palabra "nazi" por parte de María Dolores de Cospedal para calificar a sus rivales ideológicos. Intentan imponer un modelo neoliberal muy similar al Perú de los años 90, o Chile de los años 80 en adelante (incluso con mensajes de "admiración" del ministro Wert al "modelo chileno" de educación).

2) Opacidad: esta semana descubrimos a través del programa de televisión Salvados por Jordi Évole que la Generalitat Valenciana ocultó en el 2006 datos sobre el peor accidente de metro de la historia de España, en la que murieron 43 personas y 47 resultaron heridas, muchas de gravedad y en situación de minusvalía. El ocultamiento de datos para investigaciones incriminatorias es algo común en muchos gobiernos del Perú, pero fue especialmente virulento en la época de Fujimori, donde con el control férreo de los medios de comunicación intentaron ocultar asesinatos políticos y masacres cometidas por el ejército por órden del propio gobierno.

Pero además existía opacidad en otros aspectos cruciales para la vida política: los ingresos de políticos clave como el propio Montesinos se desconocían. Personajes públicos como la Primera Dama hasta 1994, Susana Higuchi, serían ocultadas y probablemente torturadas por acusaciones públicas. Las condiciones de su divorcio del propio Fujimori fueron siempre poco claros. Diputados se cambiaban de bando de forma poco clara, o absurda, como la traición de varios diputados de la oposición que en el año 2000 apoyaron un tercer mandato al entonces todavía presidente Fujimori.

Toda esa opacidad tenía una fuente común: corrupción, y la voluntad de ocultarla. El gobierno Fujimori actuaba como una mafia, y los personajes incriminatorios o eran acallados o sufrían las consecuencias. O, a veces, era sobornados con fajas de dinero sobre las mesas de sus despachos entre otras cosas. Todo eso se reveló recién en el momento de caída del régimen Fujimorista.

3) Poder Judicial y Parlamento servil: naturalmente todo esto no pudo ocurrir sin un poder judicial al servicio del gobierno, que justificase todos sus abusos terribles, o directamente participaran en ello. El objeto del "auto-golpe" de 1992, por la que Fujimori suspendió la constitución y la división de poderes a favor de un Estado dirigido exclusivamente por el ejecutivo, era la suspensión del parlamento a favor de la creación de una constitución a su medida (como ocurrió en 1993) y la "regeneración" de todo el sistema judicial.

El resultado eran constantes indultos indignantes a los ajentes que participaron en las masacres del Fujimorismo, como además de los amigos de Fujimori y Montesinos acusados de alguna forma u otra en procesos incriminatorios.

La similitud con España es clara, considerando que en España el poder judicial en muchos casos está al servicio de presiones políticas y no puede actuar independientemente. Eso lleva a casos como el del accidente de Valencia del 2006 ya mencionado, en que el poder judicial se dedicó no profundizar en un evento que lo requería. Pero también ocurre en muchos casos donde el poder judicial actúa como arma política y no como órgano estatal. Aquí detectamos un tercer elemento del Fujimorismo en España

4) Democracia para intocables: esa es la característica más importante del Fujimorismo. El gobierno peruano de la época se permitía justificar todos los abusos cometidos básicamente por sus supuestas victorias en las urnas. Las urnas eran suficientes para sentir una impunidad ante todos las tropelías tiránicas que habrían cometido.

La vida ciudadana peruana era siempre de lucha contra el gobierno, además de resistir la violencia de grupos como o afines a Sendero Luminoso. El gobierno estratégicamente permitía un espacio de jure para la protesta ciudadana, pero nunca permitía que ésta afecte nada, pues las urnas justifican todo lo que protestan. Ese es, de hecho, el núcleo del modelo Fujimorista: la utilización cínica de sus víctimas que les oponían a favor de su perverso régimen de lavado de dinero y actitud mafiosa y gangsteril. Es una condición de intocable, en la que los gobernantes se sienten como tal tras cualquier victora en un proceso que permite la democracia, pero que no la compone. Es la supresión de la democracia usando la ilusión de la democracia. El modelo es muy similar al Estronismo paraguayo, con la exepción que el Fujimorismo es más sutil en sus métodos.

Basta decir que la transición española no dio una democracia completa. Sin embargo es justamente en el gobierno actual cuando se detecta el abuso de la mayoría absoluta a un ritmo y nivel jamás visto anteriormente. Mariano Rajoy puede decir lo que quiere, mentir lo que quiere, y hacer lo que quiere. Puede que salten cien mil escándalos vinculados directamente a él o a la cúpula de todo su régimen, y puede que millones de ciudadanos salgan a las calles a pedir su dimisión. Pero la dimisión no va a ocurrir. Y tal como se puede detectar a través de las reformas del código penal como de distintas órdenes ejecutivas a los órganos de seguridad (policía, ejército), existe una sensación de permitirse mayores métodos represivos con total impunidad. Porque, como se ve en el Fujimorismo, son todos intocables.

5) Corrupción: cuando salta a la luz el video de Vladimiro Montesinos colocando fajas de Nuevos Soles peruanos a los diputados traicioneros de la oposición o directivos de canales de televisión en el año 2000, ya esas prácticas estaban muy extendidas y desarrolladas en el Perú. La corrupción no es una novedad al país andino, pero en pocas ocasiones se vio a tal escala. Ni las todopoderosas oligarquías peruanas ya soportaban la falta de reglas que el gobierno Fujimori representaba.

Pero si nos percatamos, en el fondo así se vería la repartición del dinero en B del Partido Popular anotado por Luís Bárcenas. En ese juego participaron gran parte del actual gobierno. Es este punto lo que demuestra que el Fujimorismo imperaba en España durante décadas, y no es una novedad actual. Es ahora cuando se detecta el resultado terrible de un sistema con este.

Estos cinco puntos interconexos demuestran las características de la perversión sistémica del autoritarismo "democrático" Fujimorista. Y es eso lo que se puede considerar como lo que gobierna a día de hoy en España. Pero cabe recordar que tal como Fujimori cayó en el año 2000, también el Fujimorismo español caerá, y también nosotros podremos emprender la labor de construir una verdadera democracia representativa, plural, y sobre todo de un sector público honesto y justo. Pues a pesar de todas las dificultades, tanto Montesinos como Fujimori terminaron en la cárcel, el último por crímenes de lesa humanidad en el año 2009.

Es posible, con la lucha ciudadana.

miércoles, abril 03, 2013

Demasiado tarde, el daño ya está hecho

 
 Lamentaciones sobre la muerte de los primogénitos de Egipto, por Charles Sprague Pearce, 1877

Sí, ocurrió de nuevo: Rajoy compareció ante los españoles con valentía, certeza, y sin preguntas detrás de un monitor. No que me importe mucho esto, ya que Rajoy siempre fue un político mediocre, y no le culpo cuando evade las confrontaciones. De hecho, diría que desde el punto de vista político esto es lo mejor que ha hecho - sin preguntas, sin más escándalo. Excepto, claro, que el escándalo sea el hecho de comparecer como si hicieras un video de YouTube para tus fans.

Pero más me importa hablar de su mensaje que de las formas, en las que ya ha perdido la batalla hace mucho. En el mensaje dice dos cosas que, aunque aparentemente inconexas, sí tienen algo en común. Primero parte con la idea de que en el 2014 la economía mejorará, y se verán resultados tangibles de sus reformas draconianas en el ámbito laboral como del sector público, que dejan maltrechas una economía que nunca tuvo solidez alguna. En segundo lugar, que no se puede considerar a España como un país especial en cuánto a lo referente a la corrupción. Esto lo dice probablemente ante la catástrofe de imágen pública que supuso el estallido del caso Bárcenas en enero de este año, como hoy de la nueva noticia en que se imputa a princesa de la casa real, la Infanta Cristina de Borbón, por las corruptelas de su marido, el ex-Duque de Palma Iñaki Udangarín.

El mensaje pretende buscar la legitimación de un régimen que está de capa caída, afectada hasta la médula de escándalos, crisis económica y colapso de confianza en las instituciones. Es la legitimación basada en un futuro incierto, manipulando las ansias de tiempos mejores para una población que, frente a todas las evidencias, están desesperadas por buscar una salida digna de la pesadilla que están viviendo.

Pero el daño es demasiado profundo como para buscar estas soluciones. Incluso si lo que dice el Presidente del Gobierno es verdad, que la economía mejorará en 2014, ¿acaso debemos olvidar lo que ocurrió todos los 5 años anteriores? ¿Acaso realmente podemos dejar atrás la corrupción institucional y las políticas nepotistas? La pregunta que debemos hacernos es: ¿quién nos devolverán los 5 años perdidos? ¿Quién pagará por el enorme daño que han hecho a la sociedad española, y a toda Europa en su conjunto? No hay vuelta atrás, nunca lo habrá. No importa cuánto crece la economía, incluso si el paro esté a un 0%, no se debe olvidar lo que nos han hecho.

Lo digo porque para llegar a esos "logros", lo que se han hecho son sacrificios excesivos, insostenibles. Un esclavo no tiene problemas de empleo, sino problemas de dignidad. Los judíos celebramos recientemente la fiesta de Pesaj (Pascua), donde Faraón es duramente castigado por su arrogancia y su explotación de un pueblo que esclavizó. Faraón construyó dos ciudades enteras con los esclavos hebreos, y se convirtió en el rey más poderoso del mundo. Sin embargo eso no sirvió de nada, ya que todo se desvaneció cuando los hebreos han logrado su libertad. Faraón no pudo hacer nada ante las ansias de libertad que tenía el pueblo de Israel, representado de forma simbólica en el pacto que hicieron con Dios. De la misma forma que Faraón lo perdió todo lo que construyó con la fuerza de trabajo de otro pueblo explotado, también debemos recordar que todo logro que se consiga a partir de ahora, bajo el mismo régimen donde vivimos en España, es resultado de una esclavitud creada en este período. Por lo tanto, es en el fondo un fracaso, y explotará de nuevo en nuestras caras como pasó con el sistema anterior, la "época de bonanza" que nunca existió antes de la crisis. No se puede construir un país basado en burbujas y en esclavitud, eso es la lección más importante de la fiesta de Pesaj. Ningún poder tiene el derecho a construírse sobre las espaldas de gente sin dignidad ni libertad.

De lo segundo que dice Rajoy, hay que entender que la corrupción es un cáncer que nos afecta a todos. No sólo se encuentra en la política, sino también está presente en otros campos también. Personalmente me afecta la corrupción en la academia y los entornos científicos, donde impera el favoritismo nepotista y no el mérito del esfuerzo. Las becas son garantizadas a quien tiene sus contactitos en las administraciones que las dan, ni hablar de plazas en las universidades que funcionan todavía en un sistema feudal. También aquí existe un daño demasiado profundo como para ignorar, que debemos simplemente decir que esto va a mejorar por arte de magia, y que un día vamos a mirar atrás y reírnos.

Dirán que tengo un rencor, que soy demasiado pesimista y que quiero satisfacer mis ansias románticas de revolución. No estarán del todo equivocados. Sin embargo el PP siempre se jacta de ser el partido de los responsables en el gasto fiscal y en la administración pública. Siendo responsables, entenderán que parte de la responsabilidad es que cuando uno falla en dicha responsabilidad uno asume las consecuencias, y no se esconde detrás de un monitor.

Dicho de otro modo, ya es demasiado tarde para pretender que no hay daño. No pueden ellos volver atrás y solucionar todo lo que ellos, junto con sus amigos de la plutocracia española, nos han hecho. Ya es demasiado tarde como para devolvernos los años que gastamos buscando trabajo, o el daño de los desahuciados que lo han perdido todo, o los de los jóvenes obligados a buscarse la vida lejos de sus familias como exiliados económicos. El PP quiere construír un futuro glorioso sobre el fundamento de la injusticia, tal como Faraón construyó su gloria de la misma forma. Sólo hace falta añorar la libertad para que todo colapse sobre el Faraón.

 The Seventh Plague - Martin John, 1823