miércoles, abril 16, 2014

¿Es Podemos un movimiento populista?


El populismo es la adaptación de las políticas propuestas a favor de lo más popular en cierto momento, y la apelación constante al que está "abajo", la "gente de a pié", los "descamizados", frente a un grupo y una cultura de élite que controla el devenir de uno o más países. De por sí, el populismo no siempre es algo negativo, puesto que la política democrática en muchas ocasiones es un juego de popularidad, de lealtades y fuerza bruta popular. Sin embargo son contadas las ocasiones en que el populismo era un movimiento popular emancipador que obliga el cambio en las altas esferas, y son muchos los casos en que se trata simplemente de las altas esferas controlando las fuerzas populares a su antojo en el populismo.

Una de mis principales preocupaciones, y francamente sigue siéndolo, es que el movimiento en el que pertenezco en estos momentos, Podemos, se convierta en una fuerza populista peligrosa, que utiliza las crisis ideológicas, políticas y económicas para el beneficio de un grupúsculo de "líderes" que se aprovechan del mínimo común denominador de la población. En un artículo publicado por The Huffington Post, se detecta la presencia de ciertos rechazos en relación a Pablo Iglesias y su mentor, Juan Carlos Monedero, en distintas instancias. Yo no soy admirador ni de Pablo Iglesias, ni de Juan Carlos Monedero, a los que considero el modelo del "intelectual al servicio del poder" que Chomsky siempre criticó (aunque el poder no sea el de donde viven). Critico abiertamente muchas de sus posturas, tal como expresé en un breve intercambio con mi buen amigo Thomasso en su blog, que expuso algunas nociones propias desde la lectura del libro de Monedero en sus modelos políticos. 

Con todo esto expuesto, debo decir lo evidente: no soy chavista, ni apoyo la revolución "bolivariana" (nombre ridículo, cuanto menos) con sus áuges fascistoides y su incapacidad de solucionar problemas internos sin apelar, incluso de forma infundada, a las intervenciones imperialistas norteamericanas. De paso aprovecho en decir que prefiero dicha "revolución" que las rancias oligarquías venezolanas hoy en búsqueda de derrocar a Maduro e implantar un régimen tiránico reaccionario como tantos que hubiern en latinoamérica y en Venezuela en particular. Pero de haber sido un movimiento realmente populista, a imagen y semejanza del populismo venezolano la pregunta que haría yo es la siguiente: ¿cómo alguien que se formó ideológicamente en el Hashomer Hatzair, un movimiento sionista-socialista, es capaz de participar abiertamente en el movimiento Podemos?

Mi propia experiencia dentro del movimiento demuestra la limitación del argumento del populismo de Podemos, puesto que evidentemente mis posturas ideológicas son del todo minoritarias y muchas veces controversiales ante los dogmas que dominaron la izquierda tradicional española durante décadas. La argumentación de que los "círculos" son producto de los llamados "círculos bolivarianos" apelan sólo a la forma de organización y no al fondo ideológico del movimiento, puesto que los "círculos bolivarianos" tienen apoyo estatal y, además, reciben un apoyo monetario gubernamental para ser operartivos, y no tienen nada que ver con los objetivos de Podemos dentro del entorno español y europeo en general. Podemos tiene su herencia no del bolivarianismo venezolano, ni siquiera del populismo de izquierda latinoamericano, sino francamente desde el movimiento del 15M en el estado español y las consecuencias españolas de este movimiento. Las influencias latinoamericanas son válidas de estudiar, quizá a modo de comparación, pero poco más.

Basta decir que Íñigo Errejón, Juan Carlos Monedero, Pablo Iglesias y otros y otras no son más que personas a las que apoyo con un objetivo común, pero que no son "mis líderes" ni nada parecido.  Tampoco lo son de mucha gente que conozco dentro de Podemos, y nosotros compartimos el apoyo de otra gente que salió líder en la lista electoral. No les apoyo en gran parte de su ideología, ni pretendo hacerlo mientras sigan en su apoyo acrítico a movimientos populistas como el bolivarianismo venezolano. Aun así, la noción de que Podemos es compuesta para la promoción personal de esas personas ignora a las ciudadanas y ciudadanos que participamos, desde nuestras posturas y con iniciativas propias, a favor de un objetivo que, a mi modo de ver, son universales: la justicia social, la auditoría de la deuda, la promoción de políticas sociales a favor del bienestar, la unión entre pueblos en Europa por lo menos, la protección de un planeta en proceso de agotamiento... Eso no es populismo, ni bolivarianismo, ni nada por el estilo. Eso es política, y eso es necesario para tratar. Se trata de la unión de fuerzas, no de la división en cuestiones que, del todo, son irrelevantes para los objetivos del movimiento. Por eso, Podemos no está para la promoción personal de nadie, sino de ideas que tenemos en común para un mundo mejor. Que nadie se equivoque.

Podemos es un espacio para hacer que la ciudadanía salga de su apatía ante estas cuestiones presentadas. A muchos algunas propuestas no les gustará, y es legítimo. A mi no me gustan alguna gente pública del movimiento, y es legítimo. Todos participamos en el movimiento en función de nuestras posibilidades y fuerzas. Por eso Podemos va más allá de líderes o de dogmatismo ideológico - se centra en la unión de fuerzas populares, de su intrínseca diversidad ideológica, en unos objetivos comunes que nos preocupan a todas y a todos, y que encuentran respuestas ideológicas además de prácticas en el movimiento en constante proceso de discusión y debate, incluso en momento de campaña electoral.  No participaría en Podemos si fuera de otra naturaleza.

lunes, abril 14, 2014

Un mensaje de pesaj (pascuas) trascedental

Ya han sido varias las entradas dadas aquí sobre la asociación de vincular la festividad judía de Pesaj, eso es la fiesta de la liberación de los hebreos de la esclavitud en Egipto, con el caso del régimen español y europeo actual. Pero con las transformaciones que experimenté este último año, los cambios enormes me surgieron en mi interior al mirar lo que pasaba a mí alrededor, me gustaría hacer una interpretación personal de lo que significa esta festividad, particularmente de cara a la celebración de esta festividad mañana por la tarde.



Pesaj, también llamada "Pascua judía", tradicionalmente se asoció con la liberación del pueblo de Israel gracias al poder de Dios, siendo el más poderoso de los dioses (en la Biblia nada indica que no habían otros dioses) y ciertamente más poderoso del más poderoso de los humanos, como era Faraón. El acto principal que se celebra es un acto de fe hecho por el pueblo de Israel cuando sacrificaron el cordero para colocar su sangre sobre sus puertas, permitiendo a Dios pasar por encima de las casas del pueblo salvado y matar, así, sólo los primogénitos egipcios en una última y terrible plaga de castigo. Pero incluso existe otro significado tradicional que perduró los siglos, que forma parte de lo que significa ser humano, de la intención original y principal que se expuso en la Biblia durante la terrible odisea que el pueblo de Israel sufrió en Egipto: las ansias de libertad, de dignidad y de justicia social.

En Éxodo 11:3, los hebreos les piden y se llevan las riquezas de Egipto una vez que Faraón les haya dejado ir. Lo que parece ser un saqueo de Egipto, sin embargo encuentra una explicación interpretada aproximadamente en el siglo IV de nuestra era, en un cuento recogido por el Talmud Babilonio, Tratado Sanhedrin, página 91b. Cuenta la historia que los egipcios, indignados de aquel "saqueo", apelaron al entonces Rey Alejandro Magno que los judíos devuelvan ese "dinero saqueado". El sabio rabino Gebiha ben Pesisa, en representación de los judíos, les responde que la misma Biblia dice que los hebreos estaban en Egipto 430 años, y que por lo tanto son los egipcios, no los judíos, son los que deben pagar el dinero pendiente por el trabajo de aquellos esclavos liberados. Acto seguido, los egipcios escaparon y dejaron sus riquezas y tierras detrás para el disfrute de los restituídos judíos.

Esta historia legendaria nos indica algo evidente: todo trabajo merece ser justamente remunerado. Pero también señala una realidad que casi se nos escapa. Los opresores siempre buscarán los trucos para recuperar la injusticia, y siempre exprimirá lo que puedan de los oprimidos. Esa historia, escrita en época tardoantigua, ahora se repite 1600 años después, en la sociedad moderna.

Las desgracias de los esclavizados por la reforma laboral de un faraón tiránico como lo son los gobernantes de hoy no sólo se limitan a reformas laborales varias, o a la lamentable esclavitud producto del endeudamiento impagable (tal como lo eran la mayoría de los casos de campesinos esclavizados en aquella época antígua). También los opresores, en su mezquindad, exigen que les pagen de vuelta lo que ellos interpretan de "saqueo", lo que hoy llamamos impuestos. La élite busca siempre escaquarse de ellos, mientras sigan exprimiendo los recursos humanos como naturales que todos usamos, pero que pagan sólo los de abajo. 



La tradición judía de Pesaj, tan humana que sobrepasa las barreras del tiempo, nos dice que nosotros siempre debemos estar atentos. Los opresores nunca dejarán de buscar la forma de debilitarnos, humillarnos y evitar que nosotros, la mayoría oprimida por el sistema financiero esclavizador, podamos reclamar justicia. Pero en el momento que nos enfrentamos cara a cara con aquellas cobardes oligarquías, resulta que huirán y dejarán sus riquezas detrás, para el disfrute de los oprimidos. Nos señala que la libertad, la dignidad en el trabajo y la justicia social son derechos inalienables, dados desde la creación del mundo, y que su negación es una maldad intolerable que será castigada con la destrucción de todo lo construido por injusticia y explotación.

Pesaj es la festividad de la conquista de la dignidad humana. No es simplemente Dios el que liberó al pueblo de Israel, es el propio pueblo, con sus ansias de libertad, con su enfrentamiento con el poder opresor, lo que permitió su liberación. En cuanto a los opresores egipcios la historia de Pesaj señala algo evidente: todo lo que consiguieron construir en 430 años esclavizando a otro pueblo para su beneficio se arruinó con las 10 plagas. Al final de la historia Egipto se quedó sin nada, empobrecida, destruída. La razón es porque ningún poder tiene derecho de sustentarse sobre la injusticia y la explotación de los demás. Es esa la lección fundamental que nos enseña la tradición judía de Pesaj a toda la humanidad, enalteciendo las esperanzas de los oprimidos, y aterrorizando a aquellos que los oprimen. Puede que no existan castigos divinos, pero el peor castigo que les puede llegar a los explotadores es el momento que, como el pueblo de Israel, decidamos en un acto de raciocinio sacrificar los ídolos del sistema económico y político actual y usemos nuestra voluntad para conseguir la ansiadada libertad que nos están intentando denegar. Pongamos fin a la esclavitud moderna en Europa y en el resto del planeta. Luchemos por la libertad y un mundo mejor, con este mensaje humano en mente.



¡Feliz Pesaj y Jag Sameaj a todos!

martes, abril 01, 2014

Contra los viejos vicios, una nueva política



Votar en: primarias.podemos.info

Mi candidatura a Podemos se hizo pública una semana y media, y me gustaría dedicar esta oportunidad de hacer una apelación a todos los nuevos lectores. Mis medios limitados y humildes me impiden decir mucho en los medios de mayor acceso, medios que seguro que otros lo tienen más fácil de hacer. Por eso, espero que este mensaje llegue a muchas personas para reflexionar lo que está pasando en Podemos, que es una oportunidad única para la ciudadanía a expresarse.

Podemos es una herramienta, un utensilio que los ciudadanos y ciudadanas formado por los que trabajan en los círculos que lo componen como medio de participación ciudadana. Es una red de ciudadanía que permite a las voces alternartivas expresarse, una forma de darle poder a la ciudadanía independientemente de su trayectoria política o mediática. Dicho de otro modo, para mí, es una forma para que los renegados de la política, aquellos que no tenían cabida por el nepotismo, corrupción, y toda clase de triquiñuelas que impiden su participación puedan hacerlo e irrumpir en la política española.

Por eso, ya hecha mi votación para las elecciones de primarias en Podemos, que se puede hacer hasta el miércoles 2 de abril a las 23:59, les comentaré mis criterios de mi propia votación, esperando que entiendan que no daré nombres específicos para no perjudicar a mis compañeras y compañeros que, como yo, estamos trabajando día y noche para hacer crecer Podemos y nuestras candidaturas. Pues bién, aquí va:

1) Por lo general, la academia española, eso es las universidades (tristemente, sobre todo las públicas) suelen tener un ambiente muy similar a la política. Muy pocos son los que sobreviven sin recurrir a rastreras conspiraciones palaciegas, de las que yo fui testigo directo en varias ocasiones, y que me generaron más asco que admiración. Por eso, los exiliados intelectuales y académicos son gente de las que tendría el honor que me representen. Están sobreviviendo injusticias tremendas, y entenderán cosas tan básicas como la importancia de la creatividad y la honestidad.

2) Gente de origen diverso, para tratar temas diversos. No cabe que hayan gente de un mismo entorno, o de los mismos círculos, o las mismas profesiones. La unión hace la fuerza, y la diversidad hace una unión más fuerte.

3) Sobre todo, gente novedosa en el proceso. A lo mejor me uno a ese grupo, y lo admito. Pero es evidente que hay que poner gente de base, nueva, que use Podemos como plataforma de una nueva política.

Pues bien, esos son mis tres criterios. Lo más importante es participar, y no permitir que los medios de comunicación condicionen su opinión sobre el proceso y los candidatos. Como candidato, mi principal objetivo es luchar contra el nepotismo, entendiendo eso como la colocación de amistades en puestos de confianza por el mero hecho de tener contacto con los que tienen de influencia. Otro aspecto es la necesidad de promover la coherencia en la política. No son cosas utópicas, es simplemente asunto de ser levemente profesional y tener algunos ideales para mejorar la sociedad en que uno vive. La política española, sin embargo, estuvo haciendo justo lo contrario.

Podemos debe ser una plataforma para gente nueva. La política española, las instituciones españolas, no pueden seguir siendo una casta de protegidos, famosillos de pacotilla con buenos asesores de imágen, o elegidos a dedo. Juntos podemos cambiarlo, con la voluntad ciudadana como nuestra fuerza para seguir adelante. ¡PODEMOS!

jueves, marzo 27, 2014

Primarias Podemos: Por una Europa de los pueblos, no de los oligarcas



Uno de los temas principales del programa de Podemos es la lucha por una economía más justa, un mercado en beneficio de lo público, y no viceversa. El Estado Español, y Europa en general fueron víctimas de un entorno empresarial descontrolado, que manipulaba el sector público a su favor y succionaba, como una aspiradora, ingresos públicos a través de subvenciones y programas varios a cambio de proyectos fantasma que sólo servían para dar medallitas a los políticos gobernantes.

Para lograrlo, planteo la necesidad de presentar legislación que garantice las buenas prácticas empresariales. Ya existe tal legislación en Europa, como por ejemplo las leyes contra el fraude fiscal, pero es importante aplicarlas con firmeza y sin excepciones. La transparencia fiscal sólo se garantiza a través de un funcionamiento adecuado de los mecanismos de control. Una vez que estos mecanismos estén operativos, o al menos de forma paralela, se debe proponer la subida de impuestos sobre las grandes empresas, aquellas que reciben privilegios fiscales que no tienen de lugar en ninguna sociedad justa, menos aún período de crisis económica. Que las grandes fortunas, causantes de la crisis en última instancia, tengan la principal carga sobre ella. Que aquellos que beneficiaron por un sistema económico que nos llevó a la ruina, paguen con ello para construir una economía más justa y equitativa. Finalmente, y como punto fundamental del programa, se debe impulsar que las multinacionales rindan cuentas a las autoridades pertinentes sobre sus actividades a nivel mundial. Dicho de otro modo, se debe forzar a las empresas a rendir cuentas de los abusos a los derechos humanos cometidos en su nombre y en su beneficio. Se debe considerar que la esclavitud y la explotación del trabajo son violaciones de los derechos humanos, y fueron penados como tal en los Juicios de Nüremberg de 1946 contra la cúpula superviviente Nazi, como parte de los innumerables abusos cometidos por ese régimen antes y durante la Segunda Guerra Mundial. 

Hay quienes dicen que esto nos llevará a la ruina. Que un país "debe ser más competitivo". Pues bien, dos cosas se deben decir sobre esto. Primero, la competitividad está sobrevalorada. La revolución industrial nos demostró que la riqueza se genera con cooperación entre individuos y sectores económicos, cosa que se afirma en el propio funcionamiento de las grandes corporaciones. Por lo tanto es falso que falta competitividad, lo que falta es, realmente, una economía basada en una cooperación justa entre los agentes económicos, y no unas entidades jerárquicas que sólo benefician a gente que lucra sobre la explotación de los demás. Donde la producción y los servicios no pueden estar supeditados a una fraudulenta demanda generada por sponsors publicitarios; sino a las necesidades reales de los pueblos, y desde abajo.


En segundo lugar, y esto es lo más importante, se debe impulsar un nuevo discurso económico en el que se indique, sin lugar a dudas, que las grandes empresas privadas, sobre todo las multinacionales, son parasitarias y perjudiciales a la prosperidad económica de los países. Dicen que generan trabajo, pero en realidad generan trabajo explotado. Dicen que son competitivas, pero sólo lo son cuando sacan su capital y sus recursos a países donde los trabajadores son explotados. Estas prácticas están arruinando a las pequeñas y medianas empresas, al igual que a la clase trabajadora que ve cómo su menor poder adquisitivo les hace depender de las mismas grandes empresas en las que grandes porcentajes de la población trabaja. Si desaparecen las grandes fortunas que apenas pagan impuestos, no perderemos mucho. Si se van las grandes empresas, esto permitirá a las PYMES y autónomos suplir la demanda económica en el mercado que generaría más riqueza. En conclusión, no tenemos nada que perder si demandamos a los agentes del mercado justicia, y tenemos todas las de ganar.

Finalmente es importante destacar la defensa de los Estados más perjudicados por las políticas neoliberales del país. Nos han dicho que la eliminación de la salud y educación pública son necesidad para estados como España, Portugal, Italia, Grecia o Irlanda. Nos han dicho que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades. Pues bien, en primer lugar en Europa se tiene que irrumpir con la voz ciudadana; que la crisis no la causamos nosotros, sino la propia irresponsabilidad de Europa como entidad. No somos anti-europeos, sino que creemos en otra Europa, una Europa social, comunitaria de veras, que promueva la solidaridad entre naciones y no la explotación de éstas. Que creemos que la movilidad de personas, la apertura a la inmigración y la aceptación de la diversidad prima por encima del libre flujo de capitales. Creemos que los trabajadores y trabajadoras se solidaricen entre sí, que luchen unidos por sus derechos en esta Europa, y no se dividan por las migajas que los gobernantes europeos proponen. Creemos que Podemos, una vez que irrumpa en Europa como la voz de una ciudadanía en pie para luchar por sus derechos, proponga en el parlamento europeo la creación de medidas para que las fuerzas sociales unan sus fuerzas, para fortalecer inversiones públicas sobre infraestructuras inter-europeas, y sobre todo promover una comunicación cultural basada en la diversidad de naciones y pueblos.

    
Dicho esto, quiero destacar la necesidad de acabar, de una vez por todas, el discurso xenófobo que está encontrando demasiada tolerancia por parte de las instituciones europeas. El auge fascista del Fidesz en Hungría, de Amanecer Dorado en Grecia, de los xenófobos daneses, holandeses y del Frente Nacional en Francia nos demuestra la existencia de elementos que se aprovechan de la crisis y del descontento social para sus turbios e inhumanos intereses. Europa los tolera siempre y cuando hagan "medidas de austeridad". Su tibieza hacen que los pueblos de Europa paguen un precio demasiado alto, producto del olvido histórico de lo que significó el fascismo. Olvido que causó muchísima miseria, ignorancia y apatía política, como sabemos de primera mano en España. Como judío, como homosexual, como inmigrante y como ciudadano, me uní a Podemos para luchar, para que JUNTOS la voluntad ciudadana se exprese y haga una nueva Europa de democracia, justicia y paz. 

¡PODEMOS!


viernes, marzo 21, 2014


Manifiesto personal para las elecciones primarias de Podemos:

Estimados compañeros, compañeras, conciudadanos y conciudadanas.

¿Por qué Podemos? Porque claramente Podemos cambiar el rumbo de nuestro futuro con esfuerzo, dedicación y, sobre todo, participación.

Porque creemos en que la vida económica es una pública y el mercado es un espacio que no es propiedad de oligarcas y corruptos. Que las decisiones en la economía deben ser democráticas, y no impuestas por déspotas poco ilustrados, comprados por grandes empresas y corporaciones.

Porque la solución a los problemas de la deuda, los problemas de Europa y de España en particular, no pasan por reformas laborales, sino por una reforma empresarial estructural que cambie la cultura económica en lo profundo. Que se centren las empresas que quieren funcionar en Europa en una economía sostenible, y no en burbujas y las ganancias rápidas, ni en succionar dinero del erario público como aspiradoras para sus propios beneficios especulativos, sin hacer ningún proyecto productivo.

Porque la educación es la única forma para promover el pensamiento crítico, y no el dogmatismo eclesiástico que se pretende imponer a todos nosotros. Ésta educación debe ser pública de calidad, y aquella calidad sólo se llega con pensamiento crítico, no en inflexibilidad burocrática que asfixia nuevas ideas, ni en el nepotismo académico que corrompe el sistema, y menos en la conversión de la educación exclusivamente en fábricas de trabajadores para el mercado laboral.

Porque Podemos mantener un sistema de salud que es la envidia del mundo, y mejorarla sólo cuando es pública y gratuita para todos los necesitados. Que un pueblo bien educado y con buena salud es un pueblo libre, que no permitiría las imposiciones de la opresión de las tecnocracias mercantiles y de los gestores de la miseria que nos gobiernan.

Porque España puede ser una voz potente en Europa, sacando el espíritu vanguardista de la cultura y el arte español en toda su diversidad para liderar Europa en un camino de justicia y democracia, de vida ciudadana que la haría la base para una nueva Europa.

Porque el patrimonio histórico en nuestra ciudad, como en toda España, ese patrimonio de toda nuestra humanidad, nuestra verdadera alma, está siendo amenazada por los poderes que nos las quieren expropiar, destruir, silenciar y aniquilar a favor de las ganancias a corto plazo pasajeras y de las que no veremos un duro.

Porque desde mi pueblo judío puedo aportar a través de Podemos la amarga lección de que la xenofobia transmitida desde el poder económico y político puede sacar las peores caras de la humanidad. Que los inmigrantes y las minorías son una fuente de vida para Europa, no una carga. Que el antiziganismo, la homofobia, el racismo, el antisemitismo y demás xenofobias siguen presentes en Europa y que nosotros debemos ser siempre vigilantes.

Que desde ese mismo pueblo se debe decir que Faraón también tuvo pleno empleo en Egipto, pero que ningún país, potencia o riqueza tiene derecho construirse sobre la espalda de esclavos, como pretende hacerlo el actual modelo europeo y el gobierno español, apoyados por los grandes oligarcas que dominan la economía mundial. Que un sistema así colapsará rápido, como pasó con Faraón, y que los poderosos que construyeron su poderío sobre tales cimientos de miseria y sufrimiento lo perderán todo si la voluntad de los esclavizados se hace unánime a favor de la libertad y la justicia social.

Porque desde los albores de la historia, las deudas eran el primer camino a la esclavitud. Un pueblo que no puede escapar de una deuda asfixiante se convierte en esclavo de los grandes señores, de la Iglesia, de los capitalistas y de los estados tiránicos. Una democracia no existe si la prioridad de un país es obligar a su pueblo pagar una deuda impagable e ilegítima.

Que desde nuestra visión de la vida ciudadana Podemos exigir el respeto de los derechos humanos a las empresas, a los estados vecinos o en todo el mundo, sin tapujos para que el mundo sea más justo y abierto a nuevas oportunidades.

Por todo lo anterior participo en las primarias de Podemos con el aval del Círculo de Alcalá de Henares. Y por todo esto espero contar con vuestro apoyo para promover estos ideales que nosotros defendemos.

¡PODEMOS!

lunes, marzo 17, 2014

Mi participación en Podemos

Esta entrada sirve como una fuerte corrección a un artículo anterior llamado "Mi problema con Podemos". Al final de ese artículo, indiqué que iba a ver y juzgar después lo que significa, o si los problemas que tenía con el grupo Podemos son equivocados.

Admitiré que iniciando por una curiosidad, me asomé uno de los llamados "círculos" de Podemos donde discutían la organización del programa y propuestas de cara a las elecciones europeas. No esperaba mucho de eso, y pensé que confirmaría mis sospechas: problemas de organización, poca claridad ideológica, exceso de voces irracionales y demagógicas, y sobre todo la utilización de eslóganes baratos en sus programas políticos.

Pero hoy veo mi equivocación. Después de la primera asamblea, empecé un giro de 180º. Lo primero que me gustó es que se organiza el grupo en "círculos" organizados en asambleas, sí, pero con moderadores elegidos en concenso que hace imposible la degeneración del modelo asambleario en la tiranía del que más participa. De cara a las elecciones, las asambleas eligen a los candidatos en primarias, así haciéndose una mezcla de democracia representativa y participativa que evita, de nuevo, el mayor problema de un despotismo de facto que fue la poca representatividad del 15M en su organización y órden del día.

Pero algo que me ganó mi franco apoyo es el hecho que, conociendo mis opiniones a veces controversiales, conociendo mis orígenes que en otros entornos alternativos (incluyendo Izquierda Unida) supondría un problema de prejuicios y conflictos ideológicos, encontré un lugar donde me escuchaban e instaban a que escuchara las voces de los demás, en un ambiente cívico que saca lo mejor de la vida ciudadana. No voy a exponer mucho aquí sobre el programa de Podemos, que se caracteriza de general y poco concreto. Pero sí indicaré que Podemos es más una plataforma ciudadana organizada, más que un partido político. Es un grupo que puede aglutinar personas de muchos orígenes ideológicos, sociales, históricos incluso, para unos fines comunes que nos influyen a todos: la decadencia del régimen de 1978, la opresión de los sectores financieros tiránicos que atacan la vida democrática en España y Europa, la falta de respeto a derechos humanos, cada vez más violados por empresas y estados en distintos puntos del mundo, y la asfixia que provoca el cáncer de la corrupción en España y Europa.

Finalmente está una de mis mayores críticas a la idea de generar ideas desde la base, sin nadie que presente ideas básicas. Desde la primera asamblea en que participé, se me explicó con claridad los principios representados en Podemos. En primer lugar, no excluye a nadie excepto la extrema derecha xenófoba. De paso se presenta la defensa de los derechos humanos, el fin de la corrupción política, y sobre todo una idea que creo que es más necesaria que nunca en la vida política española y europea: coherencia en las ideas. Sé que fui muy muy crítico con Podemos hace tan sólo 2 meses. Pero las explicaciones y la invitación a participar por ideas tan necesarias me impulsó a asumir un cambio fundamental de mi opinión.

Contra todo eso, a favor de dar voz a los ciudadanos de a pié para fortalecer la democracia, existe Podemos. Mi participación ahí me permitió ver sus propuestas desde un punto de vista más abierto, más matizado de lo que uno podría ver en un momento inicial. Por eso auncio que formaré parte del proyecto de Podemos, con la esperanza que mi aportación sea relevante para la creación de una España más justa que tantos exigimos durante tantas décadas. Ante esto, ¿Podemos? Sí, por favor.

viernes, febrero 07, 2014

¿Es la derecha española antisemita en la intimidad?

Con la polémica del presidente de la Comunidad de Extremadura, José Antonio Monago, en cuyo discurso denunciando la política de presupuestos autonómicos llamó, lo que consideró una injusticia, un "mercado de judíos", se añade ahora la insensible expresión del presidente de las Joventudes Populares de Tarragona, Javier Hurtado, dedicada a los que protestan la última ley restrictiva del aborto del gobierno español:

"A la ducha..." y "Eres muy fea, igual hubieran abortado por malformación a ti".

En primer lugar se debe indicar que es una falta de respeto a aquellas personas que se enfrentan ante el terrible dilema de elegir si abortar o no a un feto con malformaciones graves, o que tienen que cuidar a aquellos que sufren una verdadera malformación. En segundo lugar hay algo mucho más preocupante, que aparece en los medios principales de España como un fenómeno marginal, es en realidad un aspecto que ocurre en el seno del futuro del Partido Popular: antisemitismo.

El caso de Monago se puede entender como una expresión popular, no menos execrable, de un enotrno antisemita español que pervivió durante siglos desde la expulsión de los judíos en 1492. Pero aquel antisemitismo popular es independiente de la ideología de un partido político, o el postureo más o menos sincero de los políticos que critican, o no, al Estado de Israel u otros aspectos candentes del mundo judío. Aquel antisemitismo "popular" es un fósil obsoleto que está desapareciendo a medida que el mundo se globaliza y la diversidad social española se asienta.

El antisemitismo del Sr. Hurtado, sin embargo, se coloca en el seno ideológico del Partido Popular. La expresión de "a la ducha" puede verse contextualizada, y vinculada al insulto hacía los manifestantes sobre su suciedad. Sin embargo su insensibilidad a las conotaciones históricas, en un partido que tan abiertamente denuncia a manifestantes contrarios a sus políticas de "nazis", como ocurrió con la Plataforma Afectados por las Hipotecas (PAH), por hacer "escraches" a los políticos. Esa insensibilidad encaja bien con las fotos difundidas este último año por parte de miembros de las Juventudes del PP con posando con el brazo en alto y acompañados por símbolos fascistas del régimen de Francisco Franco.

¿Qué significa esa proximidad al franquismo por aquellos sectores ámplios del Partido Popular, particularmente de su juventud? Para eso es necesario volver a 1936, cuando estalla la Guerra Civil. Por aquel entonces, sectores conservadores de la derecha española nunca abandonaron el antisemitismo popular arraigado en la sociedad española, particularmente por influencia de la iglesia. Pero el tono antisemita de la derecha tuvo un giro algo oscuro. A medida que el bando rebelde se alineaba con las fuerzas del eje, vieron en los judíos un enemigo contra la integridad de España. Eso tuvo un fundamento en la realidad que veían: aproximadamente el 70% de los equipos médicos de las brigadas internacionales eran judíos. Los judíos de Polonia, Alemania, Italia, Francia, Gran Bretaña, América y Palestina formaron gran parte de los brigadistas que lucharon contra el fascismo español y a favor de la libertad en España. Incluso se formó la Companía Naftali Botwin, dentro del batallón de Palafox, con su periódico en Yiddish que dirá unas palabras que dan escalofríos, considerando el terrible destino del judaísmo europeo:

"Con y para la democracia española, ya que de aquella depende el destino de nuestras vidas y nuestra libertad".

Periódico en Yiddish de Compañía Naftali Botwin

El régimen de Franco es conocido por sus abiertas expresiones de antisemitismos, en que la "anti-España" la formaba el "contubernio judeo-masón", con claras alusiones al antiguo eslógan fascista y antisemita del "bolchevismo judío". Así dijo en 1943, en una carta al Pápa Pio XII tras la batalla de Estalingrado: 

"Se mueven, entre bastidores, la masonería internacional y el judaísmo imponiendo a sus afiliados la ejecución de un programa de odio contra nuestra civilización católica, en el que Europa constituye el baluarte principal por considerársele el baluarte de nuestra fé".

El régimen de Franco colaboró abiertamente con la Alemania Nazi en promover sus políticas ideológicas, ya sea en políticas investigadoras sobre la "historia aria" de España, como en la "ambígua" política española hacía los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Así fue que el Comisario General de Excavaciones Arqueológicas en el franquismo temprano, José Martínez de Santa Olalla, recibió con exaltación al jefe de las SS, Heinrich Himmler, en su búsqueda del pasado "ariano" español, particularmente el visigodo, en el marco de la Ahnennerbe dirigido por el propio Himmler. A tal efecto los Nazis levantaron en 1943 la sede madrileña del Instituto Arqueológico Alemán, dirigido por Helmut Schlunk que, hasta el final de sus días.

(Como paréntesis, cabe señalar que no existe evidencia clara sobre la asociación de H. Schlunk al partido o ideología Nazi, aunque evidentemente hubo un vínculo cuanto menos burocrático).

Himmler en España, acompañado por el arqueólogo español Santa-Olalla


Así fue que el régimen de Franco, hacía 1941, ordenó el conteo de los judíos en España, ordenado por Ramón Serrano Súñer, el "cuñadísimo" del dictador. Aquello explicaría, en parte, cómo llegó el número de judíos a los papeles recuperados de la ínfame conferencia de Wanssee, donde se decidió en enero de 1942 la política de la "solución final" del "problema judío". El régimen de Franco además actuó con una criminal ambigüedad de cara a la destrucción de los judíos de Saloniki, los de Hungría y Francia, poniendo más pegas que ayudas a los diplomáticos españoles que buscaban salvar los judíos del terrible destino que les aguardaba en las cámaras de gas. Como "guinda en el pastel" de esa terrible política, a los judíos no se les permitió permanecer en España, teniendo que pasar a la Portugal de Salazar en su gran mayoría.

El antisemitismo franquista no terminó ahí. En 1948, a pesar de las sugerencias para reconocer el Estado de Israel por parte de expertos diplomáticos españoles, Franco rehusó tal reconocimiento poniéndose de lado de dictadores árabes que, incluso, estaban alineados con la Unión Soviética, como lo eran los regímenes nasseristas y baathistas. Recién en 1968, por presión de una realidad sobre el terreno, se revocó por fín el decreto de Marzo de 1492 por el que se expulsó a los judíos de España. Para entonces Franco delegó gran parte de sus poderes a sus ministros, entre ellos Carrero Blanco y Manuel Fraga.

Una vez en democracia, la derecha española tuvo que reconvertirse. Camisas azules (falangistas) convencidos se convirtieron en demócratas, mientras que los más extremistas se quedaron al márgen del poder y la legalidad constitucional. Fraga creó el partido Alianza Popular que será el núcleo post-franquista que fagocitará a la centrista UCD, formando el Partido Popular, el partido de derecha dominante de la política española. Cabe señalar que los gobiernos de la UCD no establecieron relaciones diplomáticas con Israel hasta 1982, uno de los últimos en hacerlo en Europa.

Considerando la historia de la derecha española, y la animadversión de aquella a los judíos incluso hasta el devenir de la democracia, la pregunta que nos queda es la siguiente: ¿es la derecha española, en el fondo, antisemita?

No puedo responderlo claramente. Pero sí diré una cosa: cuando María Dolores de Cospedal considera que los políticos del PP son víctimas de "nazismo" por parte de los que luchan para detener deshaucios abusivos de bancos especuladores, haciéndolo desde una posición de poder e influencia que los judíos europeos no podían ni soñar en los años 30 y 40 del siglo pasado, demostrando así una  nula sensibilidad a aquellos que fueron víctimas, e incluso los que lucharon contra la barbarie Nazi, cabe entonces notar que existe un antisemitismo de fondo. Es así porque ven a los nazis como gente que reaccionó irracionalmente a "injusticias" percibidas de los "exitosos judíos", y no ven al nazismo como una injusticia en sí. No pueden hacerlo, porque eso significa que el anti-comunismo que representaban formaba parte de aquella locura. Eso explica que en la intimidad los jóvenes populares les importa un bledo lo que significa el franquismo para los judíos, poniendo máscaras de "amigos de los judíos" hacía el público. Por eso la existencia de la expresión del Sr. Hurtado.

Segundo a la izquierda, edil del PP en Xátiva. Fuente.

En resúmen, la cercanía del PP al franquismo es antisemitismo, lo miren como lo miren. Siendo franquistas en la intimidad los hace antisemitas en la intimidad. Eso, queridos lectores, es la verdadera "herencia recibida del pasado" que Rajoy y el PP tanto le gusta señalar.

miércoles, enero 22, 2014

Mi problema con Podemos

Seamos claros, se ha escrito mucho estos pocos días desde que el tertuliano de televisión y politólogo de la Universidad Complutense de Madrid (por ese órden) publicara su intención de correr en las próximas elecciones europeas con una lista fundada por él y compañeros, llamado "Podemos".

Dejando de lado que me recuerda enormemente el eslógan de la selección española de fútbol del Mundial de 2006, les diré que mis opiniones sobre el tema están teniendo un revuelo de un lado a otro, dependiendo de cómo están avanzando los acontecimientos. Dada la volatilidad de un tema que causa tanto revuelo en la izquierda profunda española, decidí hacer desde ayer un análisis de su programa electoral e indicar las razones de mi ambivalente malestar.

Como indicó el blog Encendiendo la Chispa, en una reflección bastante buena sobre lo que significa tal candidatura, no es necesario decir que "divide la izquierda", considerando tal división un "robo de votos" de Izquierda Unida. Tampoco se puede considerar que el proyecto tiene un control unipersonal de Pablo Iglesias. En fín, las críticas convencionales, que son las más viscerales y en las que yo también participé, no valen en estos momentos de la partida. Hay que entrar en el fondo de la cuestión, ya que como veremos Podemos representa lo peor de la izquierda, no lo mejor.

Empecemos punto por punto del manifiesto. Saltando la introducción de aquel documento (que reproduce principios básicos que no son limitados a los del movimiento Podemos), se presentan una serie de medidas generales que me gustaría analizar.


  1. Una candidatura por la recuperación de la soberanía popular: es la ciudadanía la que tiene que decidir, no la minoría egoísta que nos ha traído hasta aquí. Primero van las necesidades de la gente. La austeridad y los recortes ahogan la economía y nuestras vidas. Hay que derogar el artículo 135 de la Constitución española y una moratoria para llevar a cabo una auditoría ciudadana de la deuda qué determine qué partes de la misma no son legítimas; las deudas ilegítimas no se pagan. Es necesario una política alternativa que establezca un impuesto sobre las transacciones financieras y el control sobre el movimiento de capitales, así como la nacionalización de la banca privada. Las administraciones que en nuestro país han asumido las recetas de la austeridad son la prueba de la inutilidad de las mismas para resolver los problemas de la gente. Queremos una candidatura que se opone por tanto a los recortes que en nombre de la austeridad se aplican por parte del Gobierno del PP en el Estado pero también por parte del PSOE y otros partidos en diferentes Comunidades Autónomas. Queremos otra Europa, justa, la de los derechos y la democracia, no la de la rapiña y el desprecio a los pueblos.
Creo que nadie niega el concepto de soberanía popular. Ni la derecha más radical. Sí creo que es natural que haya una necesidad de derogar aquel maldito artículo 135 de la Constitución española, además de replantear el pago de la deuda. El problema viene de que aquella medida viene con una penalización. A corto plazo los sacrificios que caerán sobre la población española, los trabajadores y demás gente humilde, será enorme. Es un precio que un líder fuerte, capaz de desestimar las clemencias de un pueblo desesperado, debe ser capaz de poner en efecto a la fuerza si es necesario. Eso es, un líder que quiera tomar esas medidas, a corto plazo tendrá que desoír la soberanía popular representada en democracia.

El mayor problema del programa del Partido Popular en las elecciones de 2011, en las que ganó mayoría absoluta, es que presentaba medidas irreales que eran imposibles de aplicar. ¿No llegó la hora de presentar, en un grupo alternativo, un programa honesto que incluya las sombras y sacrificios que suponen las medidas que van a tomar? Para un optimismo desenfrenado ya tenemos al PP y, en menor medida, al PSOE (que ya no están en el gobierno). Esto es una demostración de lo poco "alternativo" es en realidad el movimiento Podemos.

2. Una candidatura que, frente a unos gobiernos al servicio de la minoría del 1% reivindique una « democracia real » basada en lasoberanía de los pueblos y en su derecho a decidir su futuro libre y solidariamente. La democracia no nos da miedo a las y los demócratas; estamos encantados y encantadas de que escoceses y catalanes puedan hablar y decir qué futuro desean. Por tanto, que apoya la celebración de la consulta convocada en Catalunya para el 9 de noviembre.

Y la izquierda cae en la trampa otra vez. La trampa del nacionalismo regional, que como se demostró ultimamente tiene más en común con el neofascismo de la Liga Norte italiana que con la izquierda "alternativa" presentada aquí. No sé a quién apela esto, pero yo sí sé que no tiene sentido. Es tal el absurdo de esta parte por parte de un proyecto político contrario a un régimen anquilosado en una institucionalización de privilegios opresivos, como indica en la introducción del manifiesto, como decir que está a favor de la polícita de "Marca España" a pesar de ser un humo para recortes y miseria.

¿Qué diferencia entre la pantalla usada por Rajoy y sus aliados para evitar preguntas sobre recortes y corrupción, y la pantalla de referéndums usada por Más y sus aliados para evitar preguntas sobre recortes y corrupción? Que alguien me lo explique.

3. Una candidatura que defienda los salarios y pensiones dignas, una fiscalidad progresiva para que paguen más los que más tienen, que persiga el fraude fiscal, que rechace los despidos en empresas con beneficios, y que apueste por el reparto de todos los trabajos, incluido el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Es fundamental defender condiciones de trabajo dignas para una juventud condenada a la precariedad eterna o al exilio.

Esto es correcto. Aun así, me habría gustado saber qué porcentaje correspondería a quién, además de saber cómo prevenir que haya fuga de capitales que dejaría el país en ruína. Supongo que poner lo que "hay que hacer" sin el "cómo hacerlo" es muy fácil.

4. Una candidatura por el derecho a la vivienda digna. Hay que impulsar un parque de vivienda pública, así como un modelo de alquiler social seguro y digno. Se puede y se debe terminar con el drama humano de los desahucios, paralizándolos todos y aprobando la dación en pago retroactiva, como exige la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

Estoy de acuerdo. Pero no resuelve realmente muchos problemas. Primero, una propiedad en alquiler no siempre debe ser pública en un primer momento. De hecho, en otros países avanzados el alquiler tiene muchísimo mayor impulso que en España, donde exigen avales abusivos y sin sentido para propiedades de ínfimo valor. ¿La razón? No existe cultura de alquiler de viviendas, y se impulsó demasiado las compras. Familias de reducidos recursos no siempre podrán comprarse una casa, y esa es una realidad. Un alquiler barato y accesible sería una salvación de muchas familias en situaciones límite.

En cuanto a la dación en pago, no tengo objeción, siempre y cuando se traten de casas de uso primario (eso es, casas donde la gente vive, y no de veraneo o algunos de lujo desenfrenado). Pero eso una opinión personal. Eso sí, me imagino que si se paralizan los desahucios, ¿acaso incluye casas de lujo, casas de veraneo, casas de gente de ingresos desenfrenados que abusarían del sistema? Lo digo porque si no hay desahucios de ninguna clase, la posibilidad de abusos en especulación sería irresistible para ciertas personas. La historia nos lo enseñó en muchas ocasiones, con una institución que se hizo fuerte precisamente con ese poder económico: la Iglesia Católica.

5. Una candidatura que rechace todas las privatizaciones de servicios públicos y bienes comunes: la educación, la sanidad, la justicia, el transporte, la información, la vivienda o la cultura, que defienda la reversión de las mismas y apueste por su gestión democrática. Son derechos y deben estar bajo control público. Una candidatura que defienda una democracia radical donde los referéndums vinculantes y las ILP formen parte destacada de un nuevo ordenamiento jurídico tras un proceso constituyente.

Detrás de muchas palabras bonitas se esconde el potencial de tiranía. He aquí el ejemplo. Dice que la "cultura debe estar bajo control público", al igual que los demás servicios nombrados aquí y del que no tengo objeción. ¿En serio la cultura debe estar bajo control público? Esto incita a un insoportable conformismo, una falta de imaginación que es tan típica en España que asfixia. La cultura libre es inexorablemente individualista, es parte de lo que significa la vanguardia en la que España brilló tan fuerte durante el siglo XX. ¿Os imagináis si Dalí fuera controlado por el sector público? ¿Qué vanguardia artística, qué innovación literaria surgiría así? Sólo tendríamos tópicos repetitivos y socialmente aceptables, nada que nos incomodara en el fondo del alma como tantas obras de arte son capaces de hacer.

La incomodidad, el inconformismo, es el producto del mejor arte. No quiero vivir en una sociedad donde sólo tenemos pinturas de Realismo Socialista o el equivalente moderno español: arte públicamente sancionado por la campaña "Marca España" del gobierno de Rajoy.

Dejando esto de lado, por cierto, que de toda esta lista de "servicios públicos" no aparece el deporte. No habla de los abusos del deporte en manos de empresas privadas. No habla de fomentar el deporte de base tanto como la cultura de base. Pues bién, francamente yo quiero ver la Liga de fútbol aniquilada, desecha. Quiero ver el Real Madrid y el Barça y demás equipos parásitos desaparecer, y ver a sus millonarios directivos desesperar. Pero supongo que ese gusto no podrá ser mientras viva.

Pero vayamos a lo más importante: la "democracia radical" mencionada aquí. En el fondo, se basa en la noción de que las autoridades políticas sean suscritas a las ILP (Iniciativas Legislativas Populares). Dicho de otro modo: referéndums. Con todo el respeto a eso, no me gusta esa idea para nada. Primero porque el pueblo no siempre sabe de las medidas que se deben tomar, y en muchas ocasiones (para no decir casi siempre) toman las opciones erróneas tras interminables campañas de manipulación mediática. También esas medidas siempre fueron abusados por autoridades ansiosas de escapar los procedimientos formales que controlan al ejecutivo. Así legisló y gobernó Napoleón III. Así ocurrieron varios retrasos en avances políticos importantes como en California, donde las ILP son muy comunes y además vinculantes.

Pero lo peor es que habla de un modelo de democracia en que el que tiene mayor capacidad de participación directa tiene mayor poder sobre los demás ciudadanos. Crearía una nueva élite de ciudadanos de primera, que se pueden permitir el tiempo de participación constante en procesos "revolucionarios" o "democráticos". Esa es la clave del fracaso del 15M, puesto que terminó siendo un grupo oscuro y sin transparencia alguna, donde órdenes del día se tomaban por decisión de gente que un grupo reducido que nadie conocía. La democracia representativa, en cambio, permite mayor conocimiento de la gente a la que supuestamente representaría. Fue una tiranía de unos pocos que, irónicamente, no me representaban. O en el mejor de los casos representaban a gente de Madrid, capaces de acceder a sus asambleas más influyentes que las de otros centros menores de España. Eso no quiero repetir.

He aquí el mayor problema de los "nuevos movimientos" de "democracia horizontal" o "radical" que defiende esta candidatura. No debo estar perjudicado porque no pueda participar todos los días en una acción cívica. Mi tiempo, como de la mayoría de la gente, es limitado. Por eso delegamos nuestra autoridad a más gente, para que nos represente. Es precisamente aquella representatividad, el conocimiento de quién es quién, lo que da mayor transparencia que la supuesta "democracia radical".

6. Una candidatura que combata la violencia machista y defienda el derecho de las mujeres sobre su propio cuerpo y, por lo tanto, el derecho a decidir si quieren interrumpir o no su embarazo. Y que defienda asimismo la libertad de orientación e identidad sexual contra toda forma de discriminación y homofobia. Una candidatura por el inquebrantable derecho a ser y amar como se quiera.

Aquí me perdieron completamente. Esperaba que, de una vez por todas, no usaran el término erróneo de "violencia machista", que es discriminatorio y perverzo. El concepto de "violencia machista" da un apellido a algo que es malvado de por sí, que es la violencia de género. Cuando usan "violencia machista" hacen suponer que sólo son hombres los que la cometen. Pero estudios recientes en Reino Unido, por ejemplo, señalan que en torno al 40% de los casos de violencia de género las cometen mujeres contra hombres. Los casos en Irlanda del Norte, tras una campaña de conocimiento del tema, se han disparado en denuncias unos 40%, indicando que el problema es muy grave por la discriminación que en efecto sufren hombres. ¿Qué? ¿Es "violencia feminista" ahora?

Sé que es algo menor en este punto. Pero es algo de suma importancia, ya que señala una oportunidad perdida a favor de la repetición de un slógan común en todos los partidos medianamente de izquierda.

7. Una candidatura que apueste por un cambio de modelo productivo que esté al servicio de las personas a través de una reconversión ecológica de la economía, por la nacionalización y socialización de las empresas energéticas y por la soberanía alimentaria.

Me gustaría que fuera más elaborado. ¿Acaso una economía no ecológica no está al servicio de las personas? De nuevo les veo repetir eslóganes y poco contenido. Es como si eligieran palabras clave al azar y les unieran con lo primero que se les ocurriera a la cabeza.

8. Una candidatura que defienda los derechos de ciudadanía para todos y todas y exija la derogación de las leyes de extranjería. Una candidatura para un país donde todas y todos seamos ciudadanos y nadie sea invisible, presa de la sobreexplotación, la persecución o la marginalidad por la xenofobia institucional.

Esto lo apoyaría si me dijera con qué lo cambiaría. Aun así me gusta lo que propone aquí, como víctima personal de aquellas terribles leyes. Eso sí, es necesario entender que un control básico de quién entra al país es obligatorio, no sólo porque es necesario controlar casos de enfermedades que pueden entrar al país en una población con relativamente pocas, sino también y sobre todo por el hecho que se debe evitar, bajo cualquier medida, la creación de ghettos basados en divisiones religiosas. El caso más llamativo, pero no el único, es la entrada y ghettoización de musulmanes, una cosa que se debe romper con toda la fuerza del Estado, visto el fracaso de leyes de extranjería excluyentes (cosa que es muy llamativo en países nórdicos, por ejemplo). Eso sólo se logra con medidas activas y nuevas leyes de extranjería, pero que no se limiten a ver a los inmigrantes como meros trabajadores para ser explotados, como hubo hasta ahora. Por eso doy mi apoyo a esperas de ver las soluciones.

9. Una candidatura que rechace las intervenciones militares, que defienda la salida de la OTAN y sea firme defensora de las relaciones solidarias entre los pueblos.

Más eslóganes. Creo que la OTAN es irrelevante ya que se acabó la guerra fría. En todo caso es necesario entender que el mundo es un lugar problemático. Las "relaciones solidarias entre los pueblos" no pueden venir a toda costa, y en muchos casos se debe negociar con la fuerza de un ejército detrás. Las generalizaciones son muy fáciles de hacer. Me habría gustado que ese no fuera el caso, pero lo es.

10. Una candidatura que sea el resultado de un proceso participativo abierto a la ciudadanía, en la elaboración de su programa y en la composición de la lista paritaria, basada en los criterios de presencia de activistas sociales, políticos y culturales, con rotatividad de cargos e ingresos equivalentes al salario medio. Una candidatura con compromiso de transparencia y rendimiento de cuentas, cuyos recursos financieros sean independientes de la banca privada y de los “lobbies”.

Y en vez de eso nos condenais a la tiranía de los "activistas" del que no tenemos idea quiénes son. Además, si ese es el caso con los "lobbies", me imagino entonces que se procederá a la destrucción de sindicatos, que es básicamente un "lobby obrero" en la práctica. Un "lobby" que yo apoyo plenamente en principio.

Yo no busco un partido con "listas abiertas" y programas "elaborados entre muchos ciudadanos" de base. Un buen político es aquel que le dice al pueblo lo que quiere, y no el que se deja llevar por las modas de dicho pueblo. Cuando el líder no sabe lo que el pueblo quiere, el lider se debe cambiar. Ese es el caso de Mariano Rajoy, por ejemplo. Traducido a partidos políticos, lo que busco son partidos con principios sólidos y gente que esté dispuesta a jugársela por esos principios. No necesito "gestores de ideas", porque eso no sirvió de nada ya en varios gobiernos del PSOE.

Un manifiesto no es una acumulación de eslóganes, es una explicación de los principios de un partido o movimiento. Es muy fácil tirar mensajes que a todos nos gusta oir en televisión. Ese es el trabajo de Pablo Iglesias cuando es tertuliano ahí. Pero ese "esloganismo" es lo que está matando a la izquierda, que tiene miedo de sus propios principios y sus propios procedimientos. Busca un "renacimiento" en movimientos fracasados y tendientes a tiranías despóticas, como lo es de la "democracia directa" o "radical" tipo 15M. Es algo que lleva más peligro cuando encontramos que la "cultura" debe ser gestionada "públicamente" a favor de los "intereses sociales" sin descripción, como si el arte debiera tener un fin "social" y no crítico.

No niego que la intención es buena. Pero este es el mayor problema de la izquierda actual. Señalan la necesidad de "preguntar al obrero" cosas que no tendría posiblemente respuestas. No todos somos capaces de encontrar las respuestas a todas las preguntas complejas de gobernar un país. Y francamente, no busco a alguien "del montón" para tal efecto, sino a aquellos preparados a llevar el proyecto de la izquierda a cabo. Un partido sin disciplina, sin principios firmes y bien elaborados por las mentes pensantes de aquel partido, es un partido que no vale para nada. Después de todo, no hay que olvidar: el pueblo español votó las últimas elecciones al PP con mayoría absoluta. Las anteriores al PSOE, y antes al PP. Abandonaron muchas veces las luchas obreras por culpa de manipulaciones políticas. ¿Confiarían entonces sus proyectos para construir un futuro a una masa tan volátil que ni conoces en realidad? ¿O a aquellos que manipulan de forma tan magistral sus opiniones? Yo desde luego que no. Para evitar el desvío de los objetivos de justicia social y democracia económica y política por parte de un régimen demagógico, existen los principios ideológicos de los partidos.

Aun así, les daré una oportunidad de mostrar lo que valen. Por ahora no tengo buena opinión, pero eso podría cambiar. Hasta entonces, ¿Podemos? No gracias.

martes, diciembre 17, 2013

BDS y la venta de sangre palestina

Los últimos días han sido notables en relación al desarrollo del movimiento de Boicott, Desinversión y Sanciones (BDS) a Israel. El pasado sábado, en su visita a Sudáfrica por el funeral de Nelson Mandela, el presidente de la OLP y de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, indicó que está en contra del boicott a Israel, y sólo apoya el boicott a productos producidos en territorios ocupados palestinos.

Esta afirmación pronto causó la furia de los que apoyan el BDS, ya que tácitamente indicaba que no existe legitimación de boicotear Israel en sí, ni pedir su desmantelamiento como país. Sí está a favor, por supuesto, de la retirada israelí de territorios ocupados, cosa que estaba en la mesa para la OLP e Israel durante décadas. Sin embargo, no me causó ninguna sorpresa que Izquierda Unida, en su actitud siempre contraria al devenir de la historia, da su apoyo sin tapujos de un movimiento que no sólo busca la liberación del pueblo palestino, sino (como afirmó el activista y académico pro-palestino Normal Finkelstein en febrero de 2012) también busca el aniquilamiento del Estado de Israel con afirmaciones contrarias a la legislación internacional y toda lógica política o social.

El BDS contra Israel ahora tuvo otra vuelta de tuerca cuando la American Studies Association, una organización vinculada al mundo académico norteamericano, aprobó una medida de boicott a instituciones académicas israelíes, basandose en los abusos contra los derechos humanos del pueblo palestino y la ocupación ilegal de sus territorios en Cisjordania y Gaza. La noticia causó mucho revuelo en los medios, al ser una primera vez en la historia de Estados Unidos que tal acción ocurre.

Con esto, la pregunta más relevante es la siguiente: ¿acaso el BDS contra Israel servirá de algo? O más bien, ¿permitirá acabar con el sufrimiento del pueblo palestino?

Naturalmente que no. Entre otras razones, porque el sufrimiento del pueblo palestino no tiene nada que ver con las instituciones y productos boicotteados, entre ellas el mundo académico que tiende a ser muy crítico con la ocupación de territorios palestinos y la colonización. De hecho, como es de esperar, lo único que lograría es debilitar la base social que impide la expansión más acelerada de las colonias, puesto que el gobierno israelí de Bibi Netanyahu verá a sus rivales debilitados más de lo que ya están.

Pero si ya lo pensamos, eso es precisamente lo que el movimiento BDS siempre ha querido. A los que apoyan el boicott a Israel, una resolución pacífica al conflicto sería un desastre. El negocio se tambalearía, o desaparecería, y los millones que reciben de charlas y donaciones en todo el mundo desaparecerían tan rápido como la causa que reclaman defender. Una causa imposible, puesto que llevaría a la ruína no sólo del Estado de Israel, sino también a los propios palestinos envueltos en un sin fin de conflictos civiles causados por las divisiones étnicas, reclamos de propiedad, y conflictos ideológicos sin resolver.

Para aquellos que no me creen, o prefieren pensar que estoy exagerando, les digo una cosa: cuando alguien vende un programa político, o un producto, es sospechoso cuando el vendedor rehúsa usarlo. Del mismo modo, considerad que Omar Barghouti, el fundador del movimiento BDS, el mismo movimiento publicitado por Izquierda Unida, adoptada por la American Studies Association, incluso apoyada por personalidades en todo el mundo, que compara esta lucha con la que era contra el Apartheid de Sudáfrica, sacó un máster en la Universidad de Tel-Aviv y está en camino de sacar un título de doctor en dicha universidad en la más israelí de las ciudades.

Esto no se trata de Barghouti ni de la conveniencia del BDS. Se trata de una realidad que Izquierda Unida no pudo entender. El movimiento BDS no es nada más que la mayor expresión de capitalismo en la historia de la humanidad, en su más corrupta y repulsiva expresión. No venden un producto innecesario, ni lo hacen en una fábrica china en condiciones infernales. Es algo mil veces peor: venden miseria humana, y sacan mucho beneficio económico en consecuencia. A cambio del apoyo, reciben fondos económicos de personas anónimas que los apoyan; reciben dinero en charlas e invitaciones; viven en países del primer mundo, nunca en los territorios donde la opresión es más patente.

Es, en efecto, el mayor exponente de la proletarización, en este caso de todo un pueblo para el beneficio de una burguesía cínica que les aprovecha en Europa y Estados Unidos. Como izquierdista, como demócrata, como amante de la libertad y los derechos humanos, no puedo apoyarles ni lo haré. Les haré frente esté donde esté. Y lo que es más importante: haré todo lo posible para que sus intenciones nunca salgan a la luz. No es por el bien del pueblo palestino o israelí, sino de toda la humanidad y la dignidad de nuestra especie.

miércoles, octubre 23, 2013

De derechos humanos y etarras en libertad

Queda claro que la sentencia del tribunal de Estrasburgo sobre el caso de la etarra Inés del Río no ha sentado bien al mainstream español. Más aún cuando se trata de una asesina condenada por su crimen. Sin embargo hay algo que no se puede ignorar, un aspecto que a mi modo de ver las víctimas de terrorismo, si fueran menos obsesos con venganza y más asíduos a escuchar las voces que claman justicia, harían eco: los derechos humanos se aplican independientemente del caso o de los actos cometidos por las personas a que los tienen. No existe tal cosa como "suspensión" de derechos humanos, sobre todo a asesinos y violadores que, en el fondo, expresan su humanidad más que nunca con los actos de maldad objetiva. Al no suspender su humanidad, ya que sería un crimen mucho peor que el terrorismo cometido por los etarras, no se pueden violar sus derechos como tales.

Por supuesto, si España decidiera violar los derechos ciudadanos y humanos incluso de los peores de su sociedad, ETA tendría entonces la razón de que España no tiene legitimidad como Estado. Por suerte, España acató la decisión del Tribunal de Estrasburgo.

Inés del Río cometió asesinatos. Fué condenada en su época, y ahora ha cumplido la condena que a ella se le impuso de forma legal. De forma legal ha ido a los tribunales para reclamar que se aplique la ley que a ella le correspondía, garantizando sus derechos como nada menos que una ciudadana (que no decir súbdita) del Reino de España, ese mismo reino que irónicamente ella tanto luchó en contra. La existencia de una interpretación viciada de la ley por parte del Estado con sed de venganza, que no de justicia, llevó a más dolor que satisfacción a tanto víctimas de los crímenes, como los propios criminales que se convirtieron en mártires de una política judicial injusta e inaceptable. Pero veo en esto sólo un lado positivo: Spain is not different. No existe una jurisprudencia española aparte del resto del mundo, y por lo tanto los abusos administrativos, judiciales y políticos cometidos por el Reino de España ya se les obliga a dar cuentas a otros tribunales y otras administraciones que les controlan. El círculo vicioso de la endogamia administrativa y judicial, en la que las muestras de lealtad valen más que la propia justicia, queda definitivamente rota. Eso, sospecho yo, es la verdadera razón de la indignación del ministro de justicia, Alberto Ruíz Gallardón que en el fondo fue puenteado de forma espectacular.

Pero más alarmante para mi es que las "asociaciones de víctimas de terrorismo" están demostrando que más que justicia, claman venganza. La Asociación de Víctimas de Terrorismo del País Vasco se como la propia AVT comunicó su apoyo a que se tramite la liberación de Inés del Río de la "forma más lenta posible", abusando de nuevo del sistema judicial de una forma absolutamente intolerable propia de los propios terroristas que ellos quieren mantener en la cárcel. Ante esto siempre hice una pregunta pertinente, que creo que es fundamental: ¿Acaso la estadía en la cárcel de Inés del Río, como de otros etarras, revivieron a los pobres hombres y mujeres asesinados por manos de ETA? ¿Acaso los crímenes se van a deshacer, las bombas se van a desactivar, las balas volverán a sus revólveres?

No.

Precisamente por eso es estéril buscar venganza contra ETA, como cualquier entidad criminal. Es absurdo continuar la noción que 1) ETA sigue existiendo, o que volverá a cometer crímenes, y 2) que esto se solucionará si se mantienen a los etarras en la cárcel por más años. La búsqueda de venganza judicial es más peligroso que ETA, ya que afecta a toda la ciudadanía, y no a sólo a unos que están en el punto de mira de una mafia política.

De lo primero, es seguro decir que ETA ya no vuelve. No tanto porque el Estado Español "derrotó" a ETA, sino porque se dieron cuenta los propios Abertxales que tendrían más victorias políticas por vías electorales que por las armas (en es, claro está, contribuyó la lucha judicial y policial contra ETA). Eso queda claro con los rotundos éxitos electorales de partidos como Bildu, que superan con creces a los éxitos que tenían partidos como Batasuna en su día. La actitud vengativa de las víctimas del terrorismo no hacen justicia a la lucha de muchos de ellos que han sufrido el acaso de organizaciones y personas vinculadas al movimiento terrorista. Las víctimas deberían alegrarse que ya no habrán más víctimas de ETA, y que la propia Inés del Río tiene sus derechos garantizados, como a todos los demás, por ser nada menos que una ciudadana española más, y no la ciudadana de la Euskadi que ella mató para crear. De lo segundo, queda evidente que este día iba a llegar, y que la liberación de etarras iba a ocurrir. No existe pena capital en España, y sería un disparate aplicarlo.

Queda claro que los pro-ETA que siguen dando vueltas en el Pais Vasco han tenido una doble victoria. No hablo de la liberación de etarras que era inevitable. Lo digo por convertir a los criminales en víctimas, gracias a la arrogancia y miopía de unos gobiernos populistas que daban demasiada pleitesía a lobbies de víctimas, mezclando a sus opiniones con el concepto de "justicia". La segunda victoria es la propia actitud de la AVT y otras asociaciones de víctimas de terrorismo que han dado una consistente autodestrucción de su imágen, al proponer cosas demenciales como "romper con Estrasburgo" (que implica abandonar la Unión Europea) o desacatar un tribunal que falló a favor de los derechos humanos de una persona, derechos tajantemente inalienables.

Concluyo en decir que no soy víctima de terrorismo. No, al menos la de ETA. Sí viví en un país en que el terrorismo sigue siendo algo terrible, y que además sigue persistiendo con mayores consecuencias de lo que ETA jamás provocó. Entiendo el dolor de las víctimas de terrorismo, con toda sinceridad. Y precisamente por ello no puedo apoyarles, nunca. Ellos no pueden ser racionales ante lo que es un aspecto que afecta a todos, no solo a ellos. Los derechos ciudadanos de todos los españoles están por encima de sus pasiones personales, ya que uno conlleva el derecho a expresar lo otro. Con esto se evitó un mal mayor, y el que las asociaciones de víctimas de terrorismo sean incapaces de ver eso sólo me dice que, a lo mejor, tienen agendas detrás de sus discursos públicos.